¡Al fin fui positivo!
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Cursé con Covid leve después de cuatro vacunas.
El último, menos de 20 días.
El primer cuadro clásico, leve.
Coincidente con días sin actividad.
¿Sería acaso solidaridad o amaestramiento?
Como diría la burla. La cual no asistió a la cerveza invitada para comprobarle que de lengua, se come un plato.
¡Lo hice sabedor que no lo haría!
Haceres, no diretes.
¡Todo el cuadro clínico!
Menos las pruebas…
¡y resultó tifoidea!
Estando en entero aislamiento y con estrictas medidas higiénicas, falló mi sistema inmunológico.
¡Eficientísima inmunidad!
Decae cuando el desmán epigénetico la supera.
El segundo, similar al actual: cuadro diarreico leve, confundible con un rotavirus, temperatura de 37.8 a 38.5, ardor de ojos, un día de lentitud para redactar, pensamiento en estado meditabundo.
Las ideas se tornaron contemplativas, en cámara lenta. Lo notarán al sumarme a la monotonía.
Rinorrea cual agua de roca no abundante durante dos días.
Agradezco al ADN nuclear y mitocondrial.
A mi exposición previa a polio, varicela, sarampión.
Al equilibrio energético, pichita.
Al comparar datos, supe de infinidades de contactos y sus contactos, con cuadros similares.
Me comentaron que fueron tratados como tifoidea, previo a la aparición de la rinorrea.
No era necesario el antibiótico, sí los antiinflamatorios.
Recuerden: hay chiapanecos con cuadros leves médicos que ameritaron trasplantes pulmonares.
Dos documentados como éxito, debe de haber más.
¡Bien por la Doctora recuperada!
Mis respetos.
Hay jóvenes fenecidos por infarto, de causa ignorada.
¿Dieta? ¿Stress? ¿Genética vs epigenética?
La mayoría de veces no se profundiza.
¿Se exploró la posibilidad de Covid previo?
La tormenta de citocinas y vasculitis proporcionan una explicación fehaciente.
Óptimo es cuidarse como si fuera su propio sistema hematopoyético.
Cuando te descuidas o claudicas, caducas o cuando te sientes intocable.
Y tú qué prefieres:
¡Estar o partir!










