Sociedad covidiana
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Los microorganismos invaden al cuerpo en permanente relación con otros seres vivos, transmitiéndose enfermedades de animales a humanos, y entre ellos por la proximidad de la convivencia en espacios pequeños y cerrados, estableciéndose la cadena de transmisión.
La sociedad es la base de la humanidad y en consecuencia, de la vida.
A nivel social, se multiplica el desacuerdo esencial para el manejo de las masas y en consecuencia, la producción de contaminantes ante la superlativa ignorancia, desembocando en la pandemia. Calmado: no destruirá a la humanidad.
Esta se reproduce más de los que mueren, ignorando que a la larga, destruirá la ecología existente y en consecuencia, a mediano plazo, la especie.
Desde hace 4 mil millones de años existen las arqueo bacterias, alimentadas por la geotermia. Surge el alga azul verdosa, con la capacidad de volverse con la luz del Sol, ancestro de plantas y vida terrícola. Transformando el carbono contaminante, condensándose través de la vida y al perecer, formándose en rocas. Demostrado a través de los estratos dónde fueron antiguos mares, transformados en paredes rocosas.
El Carbono gaseoso transformado. El Oxígeno unido con hidrógeno para formar agua en el ciclo interminable: gas, agua, hielo, nuevamente gas, hielo de menor densidad que su forma acuosa, mostrado por flotar.
El carbono captado por microorganismos a través de miles de millones de años, transformado en gas, carbón, petróleo o hidrocarburos.
Desde hace más de 150 años, la segunda revolución industrial aceleró la pérdida de especies y la mengua de las mismas, colocándose en peligro de extinción, En 50 años, la Tierra entró en una acelerada transformación constructiva, destructiva y degradativa.
Todo está interconectado, inexplicablemente ignorado por la mente ególatra.
Se expresa: ‘¡No me incumbe, ya no existiré cuando suceda!’.
El individualismo reduce al consumismo auto degenerativo.
La humanidad, sin empatía, no sobrevive.










