Caos pandémico
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
El caos es lo desconocido. Así acaece con el corona virus, afectuosamente denominado “coronabicho”.
Relajada deambula la humanidad, sin importar localización.
El ‘amino’ me va a dar, ¿funcionó para los despreocupados?
En Chiapas, a nivel oficial, a los empleados con cuadros gripales les realizan el test, resultando positivos para coronavirus.
Son cuadros favorables
para quienes se aplicaron
dos dosis de Pfizer y Cansino.
No se han reportado muertos a nivel estatal.
A nivel nacional, 4 el día 27 de junio.
Los sistemas de
comportamiento aleatorio,
poseen un orden desconocido
para el observador.
En consecuencia, las predicciones
son inexactas.
Así acaece con la psicología pandémica y en general para el desarrollo de la vida, produciéndose cuatro muertes reportadas el día 27.
El enfermo pudo evitar su deceso.
La autodestrucción inicia en un pequeño evento.
Evadiéndose frenarlo en su inicio,
incrementando de tamaño,
semejando quiste sebáceo
(epidérmico de inclusión)
alcanzando el tamaño de 10 cm.
Igual sucede con una astilla,
dejada enconarse en nuestros
tejidos, provocando
respuesta inflamatoria
granulomatosa destructiva.
Así acontece con el coronavirus:
evitando el contagio,
atajándolo mediante
medidas higiénicas,
evitar prospere con antiinflamatorios.
Empeorarse con detección oportuna y control médico.
Sobretodo, vacunándose.
En una suma de azares, llegan a morir
como esos cuatro mexicanos.
Bien pudo ser usted.
No incurramos en el caos desinformativo,
nunca baje la guardia.
Acuda a
aplicarse la vacuna si no lo ha realizado.
Reforzarla si le falta y
llevar a vacunar a los menores.










