Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
Venustiano Carranza, Chiapas, nació el 7 de abril de 1955. Cronista, promotor cultural y servidor público.
Ingresó a la Asociación de Cronistas del Estado de Chiapas (ACECH) en el 2011, recibiendo su acreditación el 24 de agosto del 2014 en la ciudad de Venustiano Carranza de manos del entonces presidente de la ACECH, Mtro. Marco Antonio Orozco Zuarth; igualmente, ese día recibió la carta Coatzacoalcos, que lo acredita como cronista vitalicio de Venustiano Carranza por la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas (ANACCIM).
“Soy cronista de la Antigua San Bartolomé de los Llanos y escribo sobre mi tierra para que se conserve, difunda y preserve su historia, cultura y tradiciones. Mi búsqueda como cronista es conservar, difundir y preservar los hechos cotidianos de la sociedad donde habito y formo parte. La crónica, como un género de la literatura en grupos muy específicos, es algo muy importante; el gobierno como tal, no le da la importancia requerida, por la falta de cultura de los políticos que, al no obtener dividendos económicos, soslayan toda actividad cultural. Se debe invertir en el arte, no en el afán de formar artistas, sino en la necesidad de formar mejores seres humanos.
Por otro lado, en cuanto a los concursos de poesía o cuento, opino que son malos en su mayoría, se convierten en cotos de poder y se auto elogian los miembros del jurado y los organizadores.
Lo más entrañable en mi vida de escritor, ha sido que algunos niños y jóvenes leen lo que escribo y se interesen por mi obra literaria”.
El cronista de Venustiano Carranza, es autor de:
Ráfagas rojas, los carrerantes de San Bartolomé de los Llanos, y coautor de: Un chiapaneco en la toma de Zacatecas, Fundación de Venustiano Carranza, entre otras.
Considera que la disciplina es un valor muy importante, no solo en el proceso creativo, sino es vital en todos los momentos de la vida cotidiana, entendida la disciplina como una serie de normas para facilitar el desarrollo, no como lo entienden en la escuela.
El cronista manifiesta que la escuela no enseña para crear, para pensar, para discernir; solo crea mano de obra barata para servirle al patrón como durante toda la historia, por eso un escritor debe ser congruente con su obra.










