La crónica hablará por Chiapas

Ocozocoautla: recuerdos de un pueblo de corazón zoque

Marco A. Orozco Zuarth [email protected]

(Primera de dos partes)
En Chiapas, un estado del sur de México, de gran riqueza natural y cultural, existe una joya de gran valor, su nombre: Ocozocoautla de Espinosa, mejor conocido como “Coita”.
Puedes llegar al pueblo viniendo de la capital del estado Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; son unos 25 minutos por carretera y al llegar al entronque de lo que fuera el aeropuerto de Llano San Juan y el libramiento que bordea el pueblo, en ese crucero tomas la carretera vieja o Panamericana, que te llevará al centro del pueblo. Es un camino de curvas en descenso rodeado por una cadena montañosa, formando un valle en el que florece Ocozocoautla, custodiado por sus selvas, sus tradiciones y su historia.
Ocozocoautla encierra siglos de conquista, por el poder de los zoques, ya casi reconquistada con sus costumbres y tradiciones. Es el pueblo de gente alegre, un pueblo de barro, máscaras, un pueblo de tambor y carrizo. Su origen data desde muchos años antes de la conquista española, fue nombrado por los zoques pikuma (tierra de nahuales).
Existen en la región una serie de vestigios arqueológicos preclásicos, destacando la zona arqueológica de cerro Ombligo, por encontrarse en la cabecera municipal; otros se encuentran internados en la Reserva de la Biósfera Selva el Ocote, una de las reservas protegidas de América del Norte, donde la vegetación, los ríos y las simas, hacen de este sitio uno de los más importantes ecosistemas de México.
Ocozocoautla significa en náhuatl ‘bosque de Ocozotes’. Pueblo donde los zoques, se llamaban a sí mismos o´de püt, que significa: “gente de palabra”. Ocozocoautla lleva el apellido de Espinosa, en honor al insigne político revolucionario Luis Espinosa López.
En Ocozocoautla se encuentra el ombligo del mundo. Esto es porque así se denomina a una sima internada en el corazón de la Selva El Ocote. Existen otras simas, siendo la más conocida la Sima de las Cotorras y otra sima es La Lucha, de impresionante belleza, a la que se llega cruzando en lancha por la presa de Malpaso.
Y muy cerca de Ocozocoautla, se encuentra “el Cerebro”, fantástica zona rocosa de gran belleza.
Casi cada mañana el sonido de los cuetes rompe la quietud, anunciando alguna de sus innumerables festividades, como El copotí, La Quema de Judíos, El Pastú, Pastoras y Pastores, Las Ánimas; de sus tradiciones destaca el Carnaval Zoque “Coiteco”. En el corazón de los oriundos, resuena el tambor en los días de carnaval con las luces del alba al grito de ¡jule jule!
Continuará…

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