El arte y la cultura en la nueva normalidad
Marco A. Orozco Zuarth [email protected]
El arte, la cultura y la salud: actividad esencial
A raíz del surgimiento de la pandemia provocada por el virus Sars-Cov2, la salud se ha puesto en el primer plano de todas las actividades humanas, arriba incluso de la economía; todos estamos convencidos de que sin salud, no pueden existir y desarrollarse las otras facetas de nuestra vida.
En este contexto, ubicamos al arte y la cultura como actividad esencial, por su relación intrínseca con la salud. Al señalar que es esencial, no estoy dejando a un lado las medidas sanitarias que se deben adoptar, lo cual es tema de otra ocasión.
Es evidente y reconocido que el arte y la cultura benefician en gran parte a la salud. En el confinamiento que vivimos la difusión se hizo muy importante y necesaria para la adquisición de nuevos conocimientos, la formación de nuevos públicos o simplemente para el esparcimiento. En tanto que para los artistas y creadores, fue una buena oportunidad para dar a conocer su talento.
La música, las artes plásticas y visuales, la literatura, el cine, la danza, la crónica y la historia, benefician la salud en tanto permiten a la población ocupar su tiempo libre en el cultivo de las artes. Según estudios realizados por expertos, el escuchar música ayuda a controlar el nivel de glucosa en la sangre, hacer música mejora el sistema inmunitario y la gestión del estrés, bailar proporciona beneficios en todo el cuerpo y la mente; y la pintura o la escultura, ayudan a controlar la depresión.
Es de reconocer que recientemente la Organización Mundial de la Salud -antes de la pandemia incluso- por primera vez realizó un estudio a gran escala sobre los lazos entre el arte, la salud y el bienestar, cuyos resultados la hicieron emitir una recomendación a los gobiernos del mundo a generar e implementar políticas públicas que mejoren la colaboración entre los sectores sanitario y artístico.
La conclusión final de los estudios realizados en Europa, expuestos en más de 20 publicaciones es precisa: “Involucrarse en el arte, ya sea bailar, cantar o acudir a museos y conciertos ofrece una dimensión añadida a cómo podemos mejorar nuestra salud física y mental”, según Piroska Östlin, directora regional de la OMS para Europa.
Agrega: “Los ejemplos citados en este innovador informe de la OMS muestran las maneras en que las artes pueden abordar problemas de salud insidiosos o complejos como la diabetes, la obesidad y la mala salud mental. Consideran la salud y el bienestar en un contexto social y comunitario más amplio, y ofrecen soluciones que hasta ahora la práctica médica común no ha podido abordar con eficacia”, explica la doctora Östlin.
En el estudio se destaca que los niños a los que sus papás les leen antes de dormir “tienen un tiempo de sueño más largo y mejor concentración en la escuela”. El teatro, además de ser un buen medio para la transmisión de conocimientos, enseñanzas y valores, tiene un gran beneficio en la salud mental de los niños.
Primera entrega. Continuará…










