La crónica hablará por Chiapas

Chiapa o El inicio de la nueva historia

Marco A. Orozco Zuarth [email protected]

(Segunda de tres partes)

Fue precisamente Luis Marín y no Mazariegos, quien inició la conquista en 1524; fue el quién se enfrenta en cruentas batallas con chiapanecas y chamulas. Este hecho es importante, ya que la mayoría de los libros de historia y muchos de texto, incurren en una serie de errores al confundir fechas y hechos, al venir arrastrando información errónea que proviene del cronista Antonio de Remesal.

CAPITULO CLXVI
Como los que quedamos poblados en Guazacualco siempre andábamos pacificando las provincias que se nos alzaban, y como Cortés mando al capitán Luis Marín que fuese a conquistar y a pacificar la provincia de Chiapa, y mandó que fuese con él , y lo que en la pacificación pasó.
Y viendo el capitán Luis Marín que no podíamos pacificar aquellas provincias por mí memoradas, antes mataban muchos de nuestros espa¬ñoles, acordó ir a México a deman¬dar a Cortés más soldados y soco¬rros y pertrechos de guerra; mandó que entretanto que iba no saliése¬mos de la villa ningunos vecinos a los pueblos lejanos, si no fuese a los que estaban cuatro o cinco leguas e allí, para solamente traer comi¬da. Pues llegado a México dio cuenta a Cortés de todo lo acaecido, y entonces mandó que volviese a Gua¬zacualco, y envió con él obra de treinta soldados, y entre ellos a un Alonso de Grado, por mí muchas veces nombrado, y le mandó que con todos los vecinos que estábamos en la villa y los soldados que traía con¬sigo fuésemos a la provincia de Chiapa que estaba de guerra que la pacificásemos y poblásemos una villa.
Y fuimos abriendo caminos nue¬vos el río arriba, que venía de la poblazón de Chiapa, porque no ha¬bía camino ninguno, y todos los re¬dedores que estaban poblados ha¬bían gran miedo a los chiapanecas, porque ciertamente eran en aquel tiempo los mayores guerreros que yo había visto en toda la Nueva Es¬paña, aunque entren en ellos tlax¬caltecas y mexicanos, ni zapotecas ni minxes. Y esto digo porque jamás México los pudo señorear, porque en aquella sazón era aquella provin¬cia muy poblada, y los naturales de ella eran en gran manera belicosos y daban guerra a sus comarcanos, que eran los de Zinacatán, y a todos los pueblos de la lengua quilena, y asimismo a los pueblos que se dicen los zoques, y robaban y cautivaban a la contina otros poblezuelos don¬de podían hacer presa, y con los que de ellos mataban hacían sacri¬ficios y hartazgas. Y demás de esto, en los caminos de Teguantepeque te¬nían en pasos malos puestos muchos guerreros para saltear a los indios mercaderes que trataban de una provincia a otra, y a esta causa, de miedo de ellos dejaban algunas ve¬ces de tratar unas provincias con otras, y aun habían traído por fuer¬za a otros pueblos y hécholes po¬blar y estar junto a Chiapa, y los tenían por esclavos y con ellos ha¬cían sus sementeras.
Continuará…

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