Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas
En México, se cuenta con una gran riqueza de diferentes culturas, es decir: está conformado por un amplio abanico de grupos que brindan ese tinte. El multiculturalismo es la convivencia en un mismo entorno geográfico y social de grupos de distintas culturas, lenguas y religiones. Esta convivencia puede ser un desafío y una oportunidad excepcional de enriquecerse mutuamente y constituir una sociedad culturalmente más rica y desarrollada.
Este multiculturalismo exige una educación recíproca en la tolerancia, la hospitalidad y la apertura pluralista, respetando los derechos humanos, los valores democráticos y las leyes constitucionales de cada país. Esa educación y diálogo intercultural, es un trabajo costoso. La interculturalidad hace referencia a la convivencia, la integración de las aportaciones de los diferentes grupos y sus relaciones interactivas; se trata de crear condiciones sociales y educativas favorecedoras de dicha convivencia.
Este intercambio cultural favorece y potencia el desarrollo de valores como la autoestima, el respeto, la tolerancia, la amistad. En este sentido, las instituciones escolares juegan un papel decisivo. Según algunos autores, existen cuatro tipos de relación entre las realidades multiculturales y los centros educativos, a saber: la primera, es la relación de asimilación en la que la cultura minoritaria se adapta a la mayoritaria; la relación de diferenciación, en la que las escuelas tratan de dar respuesta a las características culturales del grupo minoritario; la relación de integración, en la que se parte de un reconocimiento de los mismos derechos culturales y educativos para todos los grupos, asimilando un trato de igualdad; y por último, la relación en la que lo importante es conseguir que la educación se desarrolle en igualdad de condiciones para todos.
En ese sentido, la Educación Intercultural conlleva acción y actividad en el proceso educativo y el profesorado debe colaborar con otros de diferentes orígenes étnicos y culturales, lo cual implica la adopción de una actitud de apertura y disponibilidad para la relación; la Educación Intercultural ha de adaptarse a las circunstancias de cada grupo, siendo su objetivo principal el promover un encuentro entre diferentes colectivos, grupos étnicos, etc., donde se produzca un intercambio en pie de igualdad, conservando la especificidad de cada uno, al tiempo que busca el enriquecimiento mutuo.
Lo que se pretende con la Educación Intercultural, es que cada grupo conozca y cambie los estereotipos y prejuicios que tiene de los demás, consiga una valoración positiva de las otras culturas, den a conocer cada cual su propia cultura, se tome conciencia de un mundo más justo y se promuevan actitudes positivas que favorezcan relaciones positivas.










