La heroica batalla del 21 de octubre

Marco A. Orozco Zuarth

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

La primera mitad del siglo XIX, después de la Independencia y Federación, se da en Chiapas, como en el país, la lucha entre liberales y conservadores. Los liberales pugnaban por reducir el poder de la iglesia en la economía, la política y la sociedad; figuran entre ellos Joaquín Miguel Gutiérrez en una primera época y luego Ángel Albino Corzo. Los conservadores defendían el orden establecido. Eran los que tradicionalmente habían ostentado el poder en Los Altos y se aferraban a las antiguas formas de explotación, que impedían el desarrollo del emergente capitalismo.

A nivel nacional, en 1835 triunfó Antonio López de Santa Anna, estableció la primera República Centralista y nombró a Mariano Montes de Oca como Gobernador de Chiapas. Se disolvió el Congreso del Estado y se instaló en su lugar la Asamblea Departamental. El estado se dividió en cinco departamentos. Santa Anna fue nombrado presidente en varias ocasiones.

Más tarde triunfó la Revolución Liberal de Ayutla, en 1855 se eligió a Juan Álvarez como Presidente de la República. Ángel Albino Corzo -que había secundado el Plan de Ayutla- asumió la gubernatura e inmediatamente inició la implementación del programa liberal, destacando las siguientes acciones: instalación del primer Congreso Constitucional, del Tribunal Superior de Justicia, decretó una nueva Constitución, la Ley Orgánica Electoral, nacionalizó los bienes de la iglesia, expulsó a sacerdotes conservadores, estableció el Registro Civil como función pública.

Los conservadores pronto respondieron a estas medidas al mando de José María Chacón, que inició un movimiento separatista en el Soconusco. Desde Tehuantepec, los conservadores amenazaban con invadir a Chiapas; Tabasco había caído en poder de los imperialistas y amenazaban con atacarnos. En Guatemala los gobiernos conservadores pretendían recuperar este territorio y alentaban a los refugiados chiapanecos para organizar ejércitos con el fin de invadirnos.

En este contexto, Chiapas se convirtió en un reducto del liberalismo, rodeado de enemigos conservadores por todas sus fronteras. Ángel Albino Corzo fue quien logró mantener firme el gobierno liberal. En tanto a nivel nacional, el presidente Juárez luchaba por hacer prevalecer la constitución enfrentando grandes batallas. Así nombró a Corzo como el defensor del liberalismo del sureste, de esta manera fue a San Juan Bautista (hoy Villahermosa) y logró vencer y expulsar a los enemigos.

La tradición liberal se fortalece en Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez, Comitán y otras poblaciones. Pero en 1863, Juan Ortega y Fray Víctor Antonio Chanona se rebelan en contra de las Leyes de Reforma y proclaman el Plan de Yalmús.

Los conservadores se fortalecieron y llegaron a tomar la capital San Cristóbal. Ángel Albino Corzo organizó un pequeño ejército y se dirigió a combatirlos, pero Ortega logra huir a Comitán, donde es derrotado por Cleófas Domínguez.

El movimiento de Ortega fue reagrupándose y lograron tomar más fuerza, muchos pueblos empezaron a secundarlo. Ahora la lucha se había convertido entre imperialistas (conservadores) y republicanos (liberales).

El 14 de agosto de ese año, Ortega y Chanona tomaron nuevamente San Cristóbal, estableciendo ahí el gobierno imperialista. El gobernador José Gabriel Esquinca trasladó los poderes a Chiapa y luego a Tuxtla. Durante la toma de San Cristóbal los imperialistas destruyeron los archivos que contenían la historia de Chiapas. Varios pueblos rápidamente se adhirieron al imperialismo, como Comitán, Chilón, Simojovel, Soconusco y Pichucalco. La república en Chiapas era sostenida únicamente por Tuxtla, Chiapa y Acala.

Es en este contexto que se desarrolló la memorable batalla del 21 de octubre en Chiapa, que por las circunstancias en la que se dio, es reconocida como heroica.

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