La medalla del héroe, la voz del pueblo

Hernán León Velasco
Chiapa de Corzo, Chiapas
Bajo la sombra del héroe y la claridad de su memoria, el pueblo de Chiapa de Corzo se congregó en la Plaza Cívica frente a la estatua dorada de don Ángel Albino Corzo, el prócer que, con su brazo erguido y su libro en la mano, parece seguir pronunciando palabras de libertad.
Encabeza el grupo de descendientes el Ing. Ramón Corzo Vidal, portador de una herencia familiar que no se mide por el apellido, sino por la permanencia del ejemplo. A su alrededor se encontraban hombres y mujeres de distintas ramas familiares -muchos ya sin llevar el apellido Corzo, pero unidos por la misma sangre y el mismo orgullo ancestral-, confirmando que la verdadera descendencia no está en el nombre ni en la genealogía, sino en la lealtad a los ideales que fundan la historia.
El acto cívico, al que asistieron autoridades estatales, municipales y del Congreso, descendientes y público en general, transcurrió bajo un cielo iluminado por guirnaldas y luces que parecían dialogar con el bronce del héroe. La solemnidad del ambiente evocaba el eco de aquellos días en que Chiapa de Corzo defendía con valentía su dignidad y su libertad.
El primero en tomar la palabra fue Moisés Nazar Beutelspacher, hijo de la escritora Ethel Beutelspacher, quien, con voz firme y emocionada, dio lectura a la semblanza de su madre: una vida consagrada a las letras, al pensamiento humanista y a la formación de nuevas generaciones. Su lectura fue un testimonio profundo del legado de una mujer que hizo de la palabra un acto de amor y de servicio.
Posteriormente, Dominga Nazar Beutelspacher, hija de la homenajeada, recibió la Medalla Ángel Albino Corzo de manera póstuma en nombre de su madre. En su discurso, conmovido y sereno, expresó el orgullo de una familia y de una generación que reconoce en la cultura un pilar de la libertad y en la escritura un camino hacia la trascendencia.
A continuación, tomó la palabra la diputada Erika Mendoza Saldaña, en representación del Congreso del Estado de Chiapas, quien destacó la vigencia de los valores republicanos de Ángel Albino Corzo y la necesidad de mantener viva su memoria como raíz de identidad y ejemplo moral para las nuevas generaciones.
Después intervino el Dr. Juan Carlos Gómez Aranda, Coordinador de Asesores y representante del gobernador del Estado, Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, quien dirigió un mensaje en nombre del mandatario. En su intervención, subrayó el valor histórico y moral del prócer chiapaneco, evocando su ejemplo de justicia, libertad y compromiso con la patria, e invitó a todos a continuar honrando su legado con acciones que fortalezcan el espíritu de Chiapas.
El acto concluyó con el mensaje del presidente municipal de Chiapa de Corzo, Límbano Domínguez Román, quien expresó su reconocimiento a los descendientes del héroe y a la familia Beutelspacher, y reafirmó el compromiso de su administración con la historia, la cultura y los valores que forjan la identidad chiapaneca. Sus palabras cerraron con dignidad una noche de homenaje, memoria y gratitud.
El evento no fue solo un tributo, sino un diálogo entre el pasado y el presente, un instante en que la memoria se hizo cuerpo entre los vivos. Porque mientras alguien recuerde a don Ángel Albino Corzo, no ha muerto: sigue en pie, en bronce y en espíritu, custodiando desde la Plaza Cívica el destino de su pueblo.
Y allí, bajo la mirada del prócer, las flores hablaron el idioma del reconocimiento. Cada pétalo fue un eco de la dignidad que sembró en su tiempo aquel hombre que prefirió el sacrificio, antes que la claudicación.
Las luces, las voces y los aplausos se unieron como una sola llama de gratitud. Chiapa de Corzo volvió a ser -como siempre- el corazón de Chiapas, donde la historia no se olvida, sino que se honra con la palabra, la memoria y el ejemplo.

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