La muerte se autodestruye

Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

La huesuda ¡ya no existe!

No puede haber huesuda.

Sin humanos.

A todos destruyó

Cual virus o neoplasia se aniquiló

Matar a paguitos se le olvidó

A plazos enfermarse

Es redituable

Hallar a quién

¡en módicas cuotas

fastidiar!

Morir es apagarse

El páncreas sin insulina

el hígado pétreo

el cerebro, pierde y pierde neuronas

¿Cómo, cómo?

También bebido e inhalado

alcohol, tabaco, drogas

Destruyen pulmones,

tapan vasos

amputan miembros

Músculos engrasados

y fibrosados

bofes colapsados

Por comer cochinadas

Huesos quebradizos

mandíbulas desdentadas

semejan a casas

empolvadas,

enlamadas.

Los vasos

tan duros como el sarro

en la tubería de plomo

Fue la primera que usamos

mortal

lo emulamos con baterías de cocina de aluminio

¡Si aplicaras la tabla periódica!

Nomás gusta lo dañino

Fue el diagnóstico terminal

Ser viejo no es ser decrépito

¡Aséate!

¡Perfúmate!

¡Piensa!

¡Actúa!

Concluye la fiesta

¿Quiénes y cuántos estarán

vivos para el próximo año?

Hay tanto por decir antes de partir.

Esto no concluye aún.

Tal vez el año próximo no existiré para compartirlo.

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