Agencias
La nave espacial PACE (Plancton, Aerosol, Nubes y Ecosistema Oceánico) de la NASA se encuentra en la recta final de preparativos para su lanzamiento al espacio en enero en un cohete Falcon 9.
PACE completó su viaje a mediados de mes desde el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la agencia en Greenbelt, Maryland, hasta las instalaciones de Operaciones de Naves Espaciales Astrotech cerca del Centro Espacial Kennedy en Florida.
Una vez en órbita, PACE observará la atmósfera y la superficie del océano desde el espacio. Ayudará a los científicos a aprender más sobre las relaciones entre el fitoplancton y el medio ambiente circundante al medir cómo la luz se refleja en el océano y a través de la atmósfera. Al determinar la distribución del fitoplancton, PACE ayudará a evaluar la salud de los océanos. También proseguirá con mediciones clave relacionadas con la calidad del aire y el clima.
La tecnología primaria diseñada para PACE es el Instrumento de Color Oceánico (OCI por sus siglas en inglés). Construido en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, será el instrumento más avanzado en la historia de la NASA para observar el color del océano. Su espectrómetro óptico de última generación medirá las propiedades de la luz sobre amplios rangos del espectro electromagnético: desde las longitudes de ondas ultravioleta hasta las longitudes de ondas infrarrojas de onda corta. Irá más allá, el OCI permitirá hacer mediciones continuas de luz a una resolución de longitud de onda más fina que cualquier otro sensor de color oceánico de la NASA y su telescopio rotatorio de vía cruzada minimizará la separación de imágenes.
La cobertura espectral sin precedente del OCI aportará las primeras mediciones globales destinadas a identificar la composición comunitaria del fitoplancton, esas algas microscópicas que flotan en nuestro océano. Estos datos mejorarán significativamente nuestra capacidad para entender los cambiantes ecosistemas marinos de la Tierra, gestionar recursos naturales como la pesca e identificar floraciones de algas nocivas, informa la NASA.










