Krzysztof Sliwa / Barranquilla, Atlántico, Colombia
(Primera de dos entregas)
La benemérita escritora chipriota Andry Cristofidou-Antoniadou, Secretaria General del Consejo Coordinador de Cultura de Limasól, fundadora y Vicepresidenta de la Sociedad de Escritores de Limasól, miembro de la Asociación Internacional de Escritores «PEN», de la Sociedad Nacional de Escritores Griegos y ex directora del Ministerio de Educación, Deportes y Juventud, es autora de trece excelentes libros, ensayos y artículos, entre ellos: Chipre en la obra cervantina (2021 & 2023), El tesoro de España (2020), y Llamas y Mar (2017), donde difunde dos ensayos: «Cervantes y la creación de Don Quijote» y «Cervantes y El Greco, ¿conocidos y amigos?».
Conforme a las palabras del benemérito historiador Antonio Sánchez González, Director y editor de la revista «Galatea», de la Sociedad Cervantina de Esquivias, liderada por el benemérito historiador Sabino de Diego Romero, Presidente, la profesora Andry en su libro: Chipre en la obra cervantina «presenta una pequeña joya en griego y español. La autora muestra el profundo conocimiento que tiene de Cervantes y de la Historia y destaca la relación de Chipre con la novela ejemplar El amante liberal, cuya trama se desarrolla en Nicosia, la capital».
Andry Cristofidou-Antoniadou revela que hay pocas referencias de Cervantes a Chipre en su obra, pero estas son suficientes para darse cuenta de que el gran autor español no era indiferente a la existencia de la isla de Chipre y cita, por ejemplo: «sois el mejor poeta del orbe, y que merecéis estar laureado, no por Chipre ni por Gaeta, como dijo un poeta que Dios perdone, sino por las academias de Atenas, si hoy vivieran, y por las que hoy viven de París, Bolonia y Salamanca!» (El Quijote, II-XVIII). Aún sostiene que «Cervantes, experto en literatura y letras en griego antiguo, con numerosas referencias en ambos volúmenes de Don Quijote, pudo haber conocido, sin que sea segura, algunas obras de la literatura chipriota para mencionar los laureles poéticos de Chipre» (A. Cristofidou-Antoniadou, Chipre…, 50).
Referente a la batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571, la poeta Andry explica que «hubo muchos chipriotas que lucharon con las fuerzas cristianas en la guerra naval contra los otomanos en ese momento, y Cervantes probablemente conocía a algunos de ellos. En el Archivo General de Simancas, hay una orden escrita del Consejo de Guerra (1561), para que el Almirante Mentoza contrate al chipriota Pablo Patricio en la flota española, que fue secuestrado por los piratas otomanos cuando era un chico y fue islamizado. Cervantes conocía todo esto a causa de sus viajes y de su estancia en países del Mediterráneo» (A. Cristofidou-Antoniadou, Chipre…, 51).
También, alega que cuando Chipre fue capturada en 1570 «Tomás Trochelos de Nicosia llegó a Toledo y es probable que Cervantes lo hubiera conocido porque los griegos que llegaron a Toledo tenían como punto de referencia El Greco; Cervantes y El Greco se conocían; y Manusos Theotocópuli, famoso corsario del Mediterráneo y hermano de El Greco, que había luchado contra los otomanos en Lepanto, y quizás había conocido a Cervantes durante la batalla naval, era amigo más cercano de Trochelos en Toledo… Tomás murió en Toledo y no pudo liberar a su familia, pero en 1603 le confió a Manusos su testamento, así como el poco dinero y aún menos la poca ropa que tenía, quien era encargado a enviar todo al obispo de Filadelfia Gabriel Servus (1577-1616), quien los enviaría a Nicosia al monje Parcenios, que fue responsable de la liberación de la esposa y del hijo de Tomás. No obstante, el 13 de diciembre de 1604, Manusos falleció en Toledo sin poder ejecutar el testamento de Tomás» (A. Cristofidou-Antoniadou, Chipre…, 52-53).
De acuerdo con Andry «todos estos griegos de Chipre y Grecia a quienes Cervantes había encontrado en Toledo o Valladolid, su participación en Lepanto, su cautiverio en Argel, todo esto puede haber contribuido a su decisión de colocar la trama de El amante liberal en Chipre. Cervantes no sólo pudo permanecer impasible, sino también contemplar lo que significaba la caída de Chipre para los otomanos. Así, Cervantes coloca la trama de su novela El amante liberal en Nicosia». Andry agrega que «un investigador puede preguntarse por qué Cervantes coloca su novela en Chipre. La conquista de Chipre se debatió en la sociedad española y también en otros estados cristianos, incluso cuarenta años después, cuando Cervantes escribió su novela. Entonces era un tema que interesaba a los lectores de aquella época. Se ha dicho que la novela El amante liberal no es histórica, pero la literatura no siempre tiene que referirse a la historia por completo. Es la única obra de Cervantes que no tiene caracteres españoles» (A. Cristofidou-Antoniadou, Chipre…, 54, 56, 59).
De igual manera, Andry afirma que «el hecho de que Cervantes nunca ha visitado Chipre es obvio para un lector chipriota, ya que es imposible ver la costa de la isla desde las murallas de Nicosia…
Continúa mañana.










