La poesía es mi abuela/Lucía Jiménez 

Ahora parada en la calle, el ruido de los demás alumnos saliendo de la prepa inunda mis oídos, esa tarde de primavera, hace un año en estas fechas estaríamos juntos, desde que nos separamos siento todos los días tu ausencia, cruzamos miradas, sentí que en mi estómago una mariposa que creía muerta volvía a la vida, de repente nada alrededor importó, caminamos juntos unas calles, hasta que nos sentamos en unas escaleras que estaban en un callejón bien escondido, con algo de olor a humo, alguien había quemado plásticos y basura, pero parecía que no te importaba, me abrazarte, ah, esos abrazos que se sienten como besos en mi corazón, me acurruque en tu pecho, siento como das una larga respiración, miro el cielo, agradeciendo a quien sea que este arriba por este momento.

Soñar

Esa noche, yo estaba llorando en la cama, había algo de ropa hacía bulto entre las sombras del cuarto, la noche estaba helada,, todavía quedan esas palabras en mi mente que mi madre me dijo ‘mi madre ha muerto’ , empacamos y nos fuimos a velarla junto con tíos, primos y demás familiares y amigos, ahora escuchaba voces, murmullos afuera de la habitación de mis tíos y mi madre, sobre qué harían ahora, yo intenté conciliar el sueño, pero cuando por fin pude cerrar un poco mis ojos, la vi, entre sueños confusos, una biblioteca, no había nadie a la vista, entré, observé varios libros tirados, era más que obvio que la biblioteca estaba abandonada, pero en eso, de entre los estantes del fondo, apareció una mujer desorientada, una mujer de un solo ojo, no hacía ningún ruido, solo me veía, me quedé quieta en mi lugar, ella señaló una pared, ahí había pájaros en una jaula, de plumas brillantes y ojos observadores, todo era confuso, ella se acercó a mi lentamente, me llamo la atención su cabello negro corto y lacio como el mío, acaricio mi mejilla, hasta que hablo de repente.

-Antes yo tenía libros

No entendía a qué se refería, la biblioteca estaba llena de ellos, ¿Acaso no podía tomar uno y leerlo? ¿Qué clase de sueño era este? Volvió a hablar.

-Los roedores acabaron con todo.- Continúo.

-¿Roedores?- Dudé.

-Si, ellos vinieron y comieron cada una de las hojas de estos libros- Explicó.

-¿Por qué no los detuviste?- Cuestioné.

-Una muerta no puede hacer nada.- Respondió.

-¿Dónde estás enterrada?- Pregunté 

-No me han enterrado.- Dijo ella

Quería preguntar más, conocer, pero ella se dio media vuelta y se fue, la seguí pero desapareció entre el polvo y los estantes antes de que pudiera verla, me quedé sola otra vez en la biblioteca, no sabía si despertaría pronto o tenía que hacer algo más, se escucharon aullidos a lo lejos, perros hambrientos estaban cerca, decidí salir y ver qué más había, me encontré un perro, se veía tranquilo, sereno mientras buscaba entre escombros y basura.

-No deberías estar aquí- Dijo la nada sin mirarme.

-Es mi sueño- Contradije.

-Pero eso no significa que tengas el control de lo que pasa- Me advirtió.

No sabía que responder a eso, ¿Era una advertencia? ¿Acaso iba a estar atrapada en mi propio sueño? Por dios el perro hablaba, de por sí mis sueños eran locos pero no tanto.

-Hay una mujer- Dijo el perro. –Pasaba a media noche por aquí- Continúo. – no se sabe lo que busca, pero no deberías hablar con ella- me advirtió finalmente.

-¿Porqué?- Pregunté.

-No se habla con la muerte- Dijo.

Ahora resulta que en mis sueños puede entrar la muerte, tal vez algún pensamiento mío formado en eso, quien sabe, nadie me iba a tomar en serio cuando despertara y le contará a mi familia. Sentí un jalón en mi brazo, alguien me jalaba hacia la biblioteca otra vez, escuché susurros en mi cabeza que no entendía.

-En ese cuarto hay un misterio-

-Diles que no me entierren-

-Deja que me vaya-

Todo se estaba tornando confuso.

Desperté, estaba de vuelta en casa de mi ahora difunta abuela, eran las cinco de la mañana según el reloj en la pared, no sabía que significaba ese sueño, incluso si debía significar algo, pero, decidí conservarlo en mi mente, solo por ahora, después de todo, a nadie la importa lo que soñó una adolescente en medio de un funeral.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *