Publimetro
Daniel García Casillas
En 2015, el Acuerdo de París estableció reducir el aumento de la temperatura media global por debajo de los 2°C para el año 2100, a través de responsabilidades comunes pero diferenciadas de las partes; sin embargo, un grupo de expertos pide mirar más allá de ese punto y advierte que si no se detiene el calentamiento global, la Tierra podría volverse ‘alienígena’ para los humanos en los próximos siglos.
El año 2100 es importante porque fue la fecha fijada en el acuerdo firmado por 191 países para que la temperatura del planeta aumente menos de dos grados centígrados a finales de este siglo, en comparación con los niveles preindustriales, y si es posible, abordar estrategias para reducir el calentamiento a 1,5 grados.
Aunque esa fecha ya está fijada, científicos de Montreal y Reino Unido han realizado proyecciones de modelos climáticos globales basados en proyecciones temporales de concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero para escenarios de mitigación bajos, medios y altos hasta el año 2500, 400 años más allá del horizonte de la mayoría de las investigaciones y proyecciones sobre los efectos del cambio climático.
“Es comprensible que los científicos hayan acordado utilizar el año 2100 como punto de referencia durante muchos años porque la modelización del clima futuro es ya muy compleja. Pero el problema surge cuando los responsables políticos y el público escuchan mensajes sobre escenarios para el 2100 y la conversación se detiene ahí”, explica a Metro James McKay, de la Universidad de Leeds, coautor de la investigación.
Según los científicos, si no se cumplen los Acuerdos de París, en el año 2500 varias zonas de la Tierra podrían pasar a ser alienígenas para el ser humano, de modo que este ya no podría habitarlas de forma natural y sólo podría hacerlo con la ayuda de tecnología avanzada.
“Por ‘alienígena’ queremos decir irreconocible, lo que es cierto a nivel global, pero solo algunas partes del globo serán inhabitables”, explica a Metro Ariane Burke, profesora de antropología de la Universidad de Montreal y coautora de la investigación.
Sí, según estas proyecciones, varias zonas de la Tierra podrían volverse inhabitables para los humanos y otras utilizadas para el cultivo de alimentos se volverían estériles, por lo que muchas personas tendrían que emigrar a zonas con un clima más adecuado para vivir allí.










