European Wildlife / Luká Pich
La playa se vuelve azul de repente
Pasea por la orilla después de ciertas tormentas y puedes encontrarte con una escena sorprendente.
Miles de pequeños seres azules pueden aparecer repartidos sobre la arena, formando cintas de color que se extienden kilómetros. A simple vista, mucha gente piensa que son medusas.
No lo son.
Estos animales se conocen como Velella velella, a menudo llamados “veleros a merced del viento”, y forman parte de uno de los organismos flotantes más singulares del océano.
Sus apariciones masivas pueden transformar playas enteras casi de la noche a la mañana, y dejan a quienes visitan la costa preguntándose de dónde salieron y por qué llegaron tantos a la vez.
Viajan con velas naturales
El apodo de “velero a merced del viento” viene de una de sus características más distintivas.
Cada Velella tiene una pequeña vela translúcida que sobresale sobre la superficie del agua. Cuando el viento sopla sobre el océano, esa vela permite al organismo recorrer grandes distancias sin nadar activamente.
Este diseño convierte a Velella en parte de una comunidad de vida marina que habita en la superficie, conocida como pleuston, organismos que viven en el límite entre el mar y el aire.
En lugar de controlar sus movimientos directamente, en gran medida van adonde los llevan el viento y las corrientes.
El resultado es una forma de vida perfectamente adaptada a derivar por los océanos abiertos.
No son animales individuales
Uno de los datos más sorprendentes sobre Velella es que cada “velero” azul en realidad es una colonia.
Como algunos parientes de las medusas, Velella pertenece a un grupo conocido como hidrozoos. Lo que parece un solo animal en realidad es un conjunto de organismos especializados que trabajan juntos como una sola unidad funcional.
Los distintos miembros de la colonia se encargan de tareas diferentes, como la alimentación, la reproducción y la defensa.
Esta organización permite que la colonia funcione con eficiencia mientras deriva por aguas superficiales ricas en nutrientes.
La estructura es compleja, pero desde lejos parece engañosamente simple.
¿Son peligrosos?
Como Velella está emparentada con las medusas, muchas personas se preguntan si puede picar.
Las colonias tienen células urticantes que usan para capturar presas diminutas, pero en general se consideran inofensivas para los humanos.










