Agencias
En México una gran diversidad de plantas es conocida por su belleza o por sus usos. Por ejemplo, muchas especies de orquídeas por la belleza de sus flores, de árboles por sus maderas, y hierbas por sus propiedades medicinales y comestibles. Sin embargo, el Macpalxochitl es uno de los que ha sorprendido a propios y extraños desde hace cientos de años.
El Macpalxóchitl, “árbol de la manita” o “mano de mico”, conocido con el nombre científico de Cheiranthodendron pentadactylon (Malvaceae), es un árbol de gran tamaño (hasta 30 m) originario del centro-sur de México (Estado de México, Guerrero, Michoacán y Oaxaca) y su distribución alcanza a algunos países de Centroamérica (Guatemala y Honduras). Habita en bosques de montaña tropicales (mesófilos de montaña) y templados (pino-encino) en altitudes de 1700 a los 2500 metros sobre el nivel del mar.
El nombre vernáculo náhuatl original “Macpalxochiquauhitl” (mano-flor-árbol) se contrajo a “Macpalxóchitl” (flor-mano). Mientras que el nombre científico, acuñado por José Dionisio Larreátegui, Chiranthodendron deriva del griego “cheir”- mano, ánthos – flor, y déndron – árbol, y pendactactylon de “pente” – cinco y “dáktilos – dedo. Su nombre proviene de la forma tan particular que tienen sus flores. Estas son solitarias, erguidas con un cáliz grande de color café-rojizo, pero carecen de corola (pétalos). En el centro se encuentran una columna de donde se desprenden cinco estambres largos en forma de dedos de color rojo intenso con el polen en la parte inferior, lo que da la apariencia de una mano. En la base del cáliz se produce abundante néctar que es la recompensa de los diferentes visitantes florales, entre ellos aves como las calandrias (Icterus sp.), mosqueros (Ptylogonys cinerus), reinitas o chipes (Setophaga picta, Dendroica sp.) y algunos colibríes (Basilinna leucotis, Colibri thalassinus). Sin embargo, por su tamaño y comportamiento las calandrias son los principales polinizadores durante el día, ya que al visitar las flores meten la cabeza para alcanzar el néctar, al tiempo que rozan los estambres llevando el polen a otras flores con lo que se efectúa la polinización. Por la tarde y noche, algunas especies de murciélagos (Lasiurus frantzi y Artibeus lituratus) y tlacuaches (Didelphis virginiana) llegan a libar el abundante néctar y durante su movimiento promueven la polinización de las flores.










