Agencias
Científicos suizos han identificado 19 nuevas cepas de bacterias y hongos especializados adaptados al frío procedentes de los Alpes y la región ártica que pueden digerir plásticos biodegradables a 15 °C.
Esta capacidad, si se amplía a escala industrial, permitirá ahorrar dinero y energía durante el reciclado, según publican en la revista ‘Frontiers in Microbiology’.
Encontrar, cultivar y aplicar bioingeniería a organismos capaces de digerir plástico no sólo ayuda a eliminar la contaminación, sino que ahora también es un gran negocio. Ya se han encontrado varios microorganismos capaces de hacerlo, pero cuando las enzimas que lo hacen posible se aplican a escala industrial, normalmente sólo funcionan a temperaturas superiores a 30ºC.
El calentamiento necesario hace que las aplicaciones industriales sigan siendo costosas hasta la fecha y no sean neutras en carbono, pero existe una posible solución a este problema: encontrar microbios especializados adaptados al frío cuyas enzimas funcionen a temperaturas más bajas.
Científicos del Instituto Federal Suizo WSL buscaron tales microorganismos a gran altitud en los Alpes de su país, o en las regiones polares.
“Aquí demostramos que los nuevos taxones microbianos obtenidos de la ‘plastisfera’ de los suelos alpinos y árticos son capaces de descomponer plásticos biodegradables a 15 °C –afirma el Dr. Joel Rüthi, primer autor y actualmente científico invitado en el WSL–. Estos organismos podrían ayudar a reducir los costes y la carga medioambiental de un proceso de reciclado enzimático del plástico”.
Rüthi y sus colegas tomaron muestras de 19 cepas de bacterias y 15 de hongos que crecían en plástico libre o enterrado intencionadamente (mantenido en el suelo durante un año) en Groenlandia, Svalbard y Suiza. La mayor parte de la basura plástica de Svalbard se había recogido durante el Proyecto Ártico Suizo 2018, en el que los estudiantes realizaron trabajo de campo para ser testigos de primera mano de los efectos del cambio climático. La tierra de Suiza se había recogido en la cumbre del Muot da Barba Peider (2.979 m) y en el valle Val Lavirun, ambos en el cantón de los Grisones.










