Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo
Murunga Wa Waiganjo, nació en Nyeri, Kenia, y es licenciado en Filosofía por el Consolata Institute of Philosophy en su tierra natal. También es licenciado en Teología por la Escuela Dominicana de Teología, en Sao Paulo, Brasil. Sacerdote miembro del Instituto de los Misioneros de la Consolata y ministro en la Parroquia del Divino Niño Jesús, en la colonia Las Granjas, de Tuxtla Gutiérrez.
Murunga, quien creció en la región central de Kenia, donde se habla Kikuyu, recuerda con cariño a su abuela y las noches en que, rodeado de sus primos y vecinos, escuchaba sus sabias fábulas. Estas experiencias lo han inspirado a vincular comunidad y educación como herramientas fundamentales en su enfoque sobre el acompañamiento a personas
afectadas por el alcoholismo.
“Están presentes en mi memoria las convivencias y rituales que hacen y que mantienen la comunidad viva y dinámica. El sentido de ser comunidad y de pertenencia es muy fuerte, algo de lo que la educación legitimada no se ha aprovechado porque en varias ocasiones que he conversado con ellos, observo que ellos tienen la costumbre de hacer la fogata en la noche, sentarse en círculo tomando café… tiene el sentido comunitario de fortalecer lazos entre familias y comunidad, es
una dinámica de permitir que la palabra circule entre ellos y la lógica de escucha y de diálogo con el otro. Este ejemplo es sumamente importante para los sistemas educativos, tendrían que dejar estas formas mecanizadas e individualistas para adoptar nuevas formas de transformar la educación desde la perspectiva de la comunidad. Este trabajo hace una propuesta a las escuelas, que sean espacios de diálogo y de escucha, que la palabra circule y no quede con el maestro, considerado el único sabio bajo la perspectiva eurocéntrica”.
El presbítero, presenta su primer libro: “Del Alcoholismo hacia una Educación en Comunidad”, editado por De Aquí a la Luna. Este libro surge de su experiencia y formación en psicología social en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), donde desarrolló una investigación de maestría enfocada en los procesos de transformación comunitaria.
Este libro representa un importante inicio para Murunga, quien busca escribir sobre las realidades que observa en su trabajo con comunidades en Chiapas. Partiendo de testimonios recopilados durante su investigación doctoral, Murunga va más allá del mero registro, abordando interrogantes profundas sobre cómo se puede acompañar y transformar a las personas afectadas por el alcoholismo en una sociedad que, según él, no solo incita, sino también juzga y clasifica a quienes caen en las adicciones. Su análisis ofrece una perspectiva crítica sobre cómo el contexto social y económico influye en el tratamiento de los adictos, proponiendo una solución integral: la educación en comunidad.
En su libro, Murunga plantea que para enfrentar de manera eficaz el alcoholismo, se requiere una respuesta compleja y estructural que abarque no solo educación y comunidad, sino también un enfoque de acompañamiento y economía solidaria.
Con este primer libro, Murunga inaugura una prometedora carrera literaria que tiene como objetivo, según sus propias palabras: “Escribir sobre lo que vive y lo que pueda hacer crecer al ser humano”.










