Las comorbilidades agravantes del
Covid y demás viremias, se originan a
través de la alimentación.
Aceptamos las falacias y no la realidad.
Desde el comienzo, en la infancia de la
humanidad, el saciar los instintos de
sobrevivencia han llevado a adquirir
comida.
En muchas ocasiones es de menor
cantidad, provocando enfermedades
por deficiencia o consumiéndose en
exceso, provocando las metabólicas
y el sobrepeso, con todas sus
consecuencias.
Ingerir y acumular calorías, es
autodestructivo en todos los niveles.
La falla surge en la enseñanza esencial:
el hogar.
Reafirmada en la comunidad y la escuela.
Bombardeados por propaganda, nos
negamos a cuidarnos.
Se protestó por etiquetar a los
alimentos con exceso de calorías,
grasas y sal, a través de la
propaganda subvencionada por
los fabricantes.
Se reacciona instintivamente a través
de los sabores aditivos de los alimentos
y bebidas procesadas.
Si en la casa
se explicara
a través del ejemplo
la necesidad de comer
lo necesario,
masticando lo suficiente,
se mitigaría la ansiedad,
alcanzado la saciedad
con menor cantidad
de alimentos y viviendo
en mejores condiciones.










