El Informador
El escritor húngaro László Krasznahorkai, cuyas novelas filosóficas y sombríamente humorísticas a menudo se desarrollan en una sola frase, ganó el jueves el Premio Nobel de Literatura el jueves por su “obra convincente y visionaria”.
Se trata de uno de los escritores húngaros más leídos y traducidos, un autor de culto internacional con una obra marcada por una realidad narrada con melancolía y humor.
“No quiero mentir. Sería muy interesante recibir este premio. Sin embargo, me sorprendería mucho si lo ganara”, afirmó el pasado febrero en una entrevista en Estocolmo, durante la presentación de su novela ‘Herscht 07769’.
Nacido en Gyula, en el sur de Hungría, el 5 de enero de 1954, Krasznahorkai creció en una dictadura comunista en el que los ideales teóricos quedaban muy por debajo de la gris realidad.
Esta pequeña ciudad cercana a la frontera con Rumanía aparece en muchas de sus novelas. Gyula es el escenario urbano de “Tango satánico”, y “La melancolía de la resistencia” se desarrolla en su totalidad allí; la trama de “Guerra y Guerra” comienza en esa localidad, como el mismo autor resaltó en una entrevista.
Del Derecho a la literatura
Estudió derecho en las Universidades de Szeged y de Budapest entre 1973 y 1978, pero decidió abandonar esos estudios.
Conocido por su carácter inconformista, Krasznahorkai trabajó después en distintos empleos, como minero y vigilante de seguridad, y comenzó a desarrollar su gusto por la escritura.










