Jorge Éver González Domínguez/Chiapa de Corzo, Chiapas
Obra literaria de Beatriz Muñoz Morales, con más de 55 poemas; se extiende sobre sus sentimientos y deja claro lo que la poesía es para ella.
Sus poemas tienen la dureza de su pluma y sorprende al cierre de cada frase, de cada sentimiento escondido en el corazón de cada verso.
Libro editado por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta-Chiapas), llega en el 2015 para instalarse en el gusto de los lectores.
Óscar Wong, dijo del libro:
“Entre la incertidumbre y el enigma perenne, canta la autora a la existencia, que se abre como un pozo vacío.
De esta manera, la voz hurga entre la hierba y la penumbra, entre el gozo y el abismo. En este libro incipiente, primerizo en el orden de su trayectoria literaria, Beatriz Muñoz Morales se sabe una flor que en las mañanas abre su corola para derramarse como cristal cortado sobre el mundo.
Y el canto -incluso en verso corrido- surge entre la quietud y el sueño, entre el silencio metamorfoseando en la raíz del universo (después de todo, la poesía constituye ese espacio, ese vasto territorio donde las palabras y las frases se trasforman en sentimientos y emociones. Se penetra a un universo, a otra dimensión, donde el poeta, metamorfoseando en mago o hechicero -puesto que según el mito nace con ese don- extrae la realidad y la modifica).
Palabras dispersas, reitero, es la búsqueda de una presencia sensible es esa extensa comarca de la expresión literaria. Y, casi siempre, Beatriz Muñoz lo consigue”.
PRISIÓN
Melancólica la tarde deja brotar su llanto, / desde la azotea de mi casa observo los pájaros verdes prisioneros en las ramas del árbol, / el viento los obliga a golpear unos contra otros.
Soy pájaro preso entre mis sueños.
A lo lejos un relámpago enciende el arcoíris que tímidamente aparece y me hace sonreír esperanzada.
La poeta realiza talleres, escribe, lee poemas en los eventos, declama, actúa en escenarios, es mujer y es madre.
Su cerebro revoluciona al máximo cuando de arte se trata y siempre, por las mañanas, en la aurora ve pasar en su mundo, palabras dispersas.










