Enrique Flores Amastal Ciudad de México
LA ESPERANZA
De algún lugar llega la idea
se instala en el pensamiento,
se gesta y nace en la conciencia:
¡Así surge la esperanza!
Hoy los gobiernos juegan a la guerra
y sus pueblos quieren paz,
anhelan y sueñan libertad,
y una vida en convivencia.
Los juegos destrucción
no forman parte de sus pasiones,
esos juegos artificiales
llevan su carga de muerte.
La vida no es parte de la estrategia,
defienden intereses y egos,
y todo es mercadotecnia.
¿Hay lugar para la esperanza?
Silencio, solo silencio.
Todos los días la vida florece,
con el canto de los grillos
se regenera.
La esperanza es un canto de gorrión,
nada lo silencia,
canta sin que nadie lo escuche,
canta al universo,
disfruta de la creación
que es parte de su vida.
Los gobiernos juegan a la guerra
y sus pueblos quieren paz,
anhelan y sueñan libertad,
y una vida en convivencia.
LAS HORAS
Cómo duelen los recuerdos
en la conciencia,
quisiera olvidarme de ella,
no hacerle caso, ignorarla,
pero en silencio esperan.
Las horas del silencio son eternas,
se saben inmortales,
son aquellas que anteceden
la partida de este mundo,
por eso, solo esperan.
Enrique Flores Amastal










