Enrique Flores Amastal. Ciudad de México
Ángel
Escribir es un pretexto colectivo,
es mostrar al mundo tu existencia,
¡que vean tu belleza!
La existencia de un creador
diseñó tu abundante cabellera,
los ojos soñadores que tienes,
tus labios frescos, sensuales
y te dejó en el mundo
como prueba de su existencia.
Ángel caído en lugar equivocado
no hay ausencias de doncellas
estas tú, pero ya sin tus alas.
Tu edén se desvanece con la mirada,
existes, entonces, humana.
Mostrar al mundo tu existencia
es la ilusión del poema.
Reescribe su historia
Los recuerdos, son tiempos de reserva
el alma atormentada vuelve a ellos
se busca, reescribe su historia
en esa soledad vivencial.
En ese vacío comienza la vida
como el morir es regreso a casa.
Caminar de un punto a otro,
tejer vivencias y encadenar sonatas
en noches claras eternas,
para la plenitud del alma en silencio.
¡Que se materialice tu alma!
Que la suavidad de tu piel,
dulzura de una luna de octubre,
tome mis manos, y vuele
al lugar de los colibríes
forjando sueños humanos.
¿Por qué no volver al recuerdo?
Quiero reescribir nuestra historia,
materializarla,
aunque sea en otro tiempo.
Ceiba
Ceiba generosa, bajo tu sombra
floreció la palabra,
guardas aun los versos del poema.
Enrique Flores Amastal










