Enrique Flores Amastal. Ciudad de México
2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA”
Eternamente vivirán en nuestros corazones
aquellos que murieron
asesinados esa tarde…
Aquella tarde, octubre 2 de 1968
la lluvia-llanto se hizo presente.
Plaza de las 3 Culturas,
te tiñes de rojo con la sangre
de tu gente. ¡Lucha fratricida!
El llanto de los que ofrendaron su vida
lava las piedras de los
antiguos templos.
Y ahí con el rostro sereno
duermen en el altar de la patria.
¡Cómo duele su partida!
Hoy su sacrificio da frutos,
un nuevo país, con su bandera tricolor
ondea en su plaza mayor.
Nuevos tiempos, pero esos
nuevos aires, descansan
en su recuerdo.
El llanto de los que ofrendaron su vida
lava las piedras de los
antiguos templos.
CANSANCIO
El cansancio es lo que queda
de aquellas noches de ensueño.
Creces, cuando no es necesario,
y los años se acumulan en tu cuerpo.
Ser joven es mantener la inocencia
del primer momento.
Guardar el recuerdo en los pliegues
de una sonrisa y recomenzar.
Porque nada de lo escrito es real,
son ilusiones, fantasías,
solo la ausencia de tu sonrisa,
es como el efecto mariposa.
Te guardo entre líneas
para hacerte mía en cada momento,
fijo tu cuerpo en la retina,
siento que te adentras en mis venas
como en un día cualquiera,
ondulas tu cabellera, existes
aunque yo siga siendo extraño.
Enrique Flores Amastal










