Enrique Flores Amastal. Ciudad de México
Zopilotes
Hay tristezas que atrapan desalientos
pavimentan lúgubres caminos
entristecen pensamientos
como aves rapiñeras, esperan.
Vuelan en círculos, gruñen
aun la vida corre por mis venas
aquí en este descampado
no quiero morir y quedar sepultado.
El alma está vacía, no hay ilusiones
sepultados han quedado
por los caminos del mundo
y las carroñeras esperan, esperan.
Laguna de siete colores
Aquella laguna de siete colores
adorna tu existencia sedentaria
suministra el mar a tu belleza
y mi barca contigo se engalana.
Si me pidieran describir tu hermosura
diría simplemente que eres radiante
que las flores esperan tu presencia
con el canto de aves para arrullarte.
Nada hay de ocultos sinsabores
de turbias noches de insomnio,
¡Que hay mujeres en el puerto!
pero yo te guardo como un tesoro.
Mi velero surca con arrogancia
con el viento a mi favor navego
los caminos al horizonte vamos
mi cuerpo con pasión te entrego.
Campo de guerra
Quien diga que no es una batalla
en el bello campo de tu cuerpo
donde se gana o se pierde
no disfrutará el descanso del guerrero.
En tu mundo de habilidades
surge volcánica la pasión
mujer que despliegas veleidades
buscando amablemente comprensión.
Las heridas del cuerpo dolorido
del futuro amante yace tendido
sin recelo premias con besos.
Enrique Flores Amastal










