Enrique Flores Amastal Ciudad de México
El presente
Ahora el presente, te sueña,
te arrulla, porque aunque sigue siendo,
jamás contó con el tiempo,
ese viejo que te pidió
tomar tus recuerdos y te marcharas.
Vives en los sueños
donde las reglas del tiempo
se confunden, no hay una lógica
humana que los explique,
acaso son temas del psicoanálisis.
Aunque hoy viejo estoy
el pensamiento me trae tu recuerdo,
juvenil, con solo dieciséis años.
El presente en el uróboro
que inicia los ciclos, en ese
espacio que se muerde la cola,
pero tú, sigues juvenil y coqueta,
el pensamiento recrea tu historia
y morirás porque te llevaré conmigo.
Una laptop
Frente a la laptop de la oficina
me niego a leer los mensajes
del correo electrónico.
Perder una vida en algo
que no enriquece mi vida,
solo la robotiza, la deshumaniza,
los títulos universitarios solo
dicen, a quien bien sabe leer,
qué tan domesticado estoy,
si tengo capacidades para
realizar trabajos repetitivos,
tomo una hoja en blanco,
que contradicción teniendo
Word en la computadora,
pero prefiero hoja en blanco
y con pluma encerrar los pensamientos,
las emociones que me provoca
la fotografía que guardo en la
memoria, hay calor, color
y alegría.
cierro los ojos a propósito
y pronuncio en tono bajo tu nombre.
Enrique Flores Amastal










