Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Habitación
En aquella habitación ajena
donde ambos se contienen
juegan al ciclope, se entregan,
y ahí, en esas cuatro paredes,
también está mi esencia.
Nada es más letal que el recuerdo,
vivir nuevamente lo que fuimos
las alegrías y los infortunios,
pero que ya no somos.
Tu piel tiene historia,
hay abecedarios y lenguajes
que en aquella habitación
se escribieron; pero acepta
nuevas interpretaciones.
Nuestros caminos
no se terminan, se abandonan,
hay rectas, cruces, círculos
y siempre hay nuevas direcciones,
rutas persiguiendo destinos.
No, no ofertes, no encauses el deseo,
porque como es arriba es abajo,
deja que las energías fluyan,
se enlacen con la creación del u
niverso.
Metáfora
El hombre es una metáfora
de sí mismo, se inventa,
crea su propia historia,
la vive y la cuenta.
Vive su mismo sueño
lo describe, lo inventa
crea la palabra y lo nombra
solo a partir de la letra, existe.
Él es un signo, sin significado,
es una nota musical que duerme
en el silencio estelar del universo.
Pasional, imperfecto, humano,
al final transciende su materia
¿a dónde va? Vuelve a casa,
¡BUSCA SU PROPIA TRASCENDENCIA!
Enrique Flores Amastal










