Enrique Flores Amastal Ciudad de México
VIAJE
El mundo seguirá sin nosotros
y aquellos que toman café a las siete,
lo harán a la misma hora.
La roca seguirá siendo roca,
la noche llegará puntual,
como lo hace ahora,
pero nosotros no estaremos
para nombrarlos.
El lenguaje, creará nuevos morfemas
con los grafemas conocidos,
para nombrar lo existente.
Con el éter cósmico seremos uno,
hermanos como si nuestro origen
fuera un mismo matraz,
aquel donde lo imposible,
se hizo posible y surgió
el Universo.
UNA SONRISA
Cuando por fin inicie el viaje,
llevaré como equipaje una sonrisa.
Sueño iniciarlo con el nacimiento
del día, por la mañana,
cuando el sol inicia su recorrido
y aleja las últimas sombras del amanecer,
mirar a los ojos de mi familia,
despedirme como se hace en el andén
antes de abordar un tren;
pero esto también es fantasía.
Mucho tiempo ensayando esa obra
cumbre, diría yo, todas las noches,
dormir es un ensayo de orquesta
antes de la presentación estelar,
así, entonces, la conciencia dirá
al cuerpo: es hora de descansar,
tómate todo el tiempo,
y el cuerpo obedecerá.
Cuando por fin inicie el viaje,
llevaré como equipaje una sonrisa.
Enrique Flores Amastal










