Papel, tinta y verso…

Enrique Flores Amastal Ciudad de México

El hombre crea su universo

El hombre crea su universo, lo intuye;
su pensamiento modela cada una de las cosas,
todas vibran a una frecuencia,
y las percibimos, nos acompañan en el camino.
Nada ajeno a lo imaginado existe,
porque lo planeado se vivifica.
Conciencia del tiempo

Hace tiempo que lo sé,
fue una tarde, al despertar,
cuando tuve conciencia del tiempo,
mi cuerpo se ha mantenido sano,
pero ya no es joven,
más bien inicia su descenso.
Los recuerdos llegan en oleadas,
veo mis decisiones vividas,
mujeres jóvenes que se fueron
dejando un adiós con sus sonrisas.
No puedo dejar de comparar
porque lo que soy
no es un presente eterno.
El sueño me trajo la risa de Rocío
los bellos ojos de Arlette,
aquel fragante cuerpo, creación
de un Pigmalión irredento.
Una tarde de octubre vinieron,
en aquel sueño de recuerdos
y comprendí que me iniciaba
como viejo, esa tarde se pegaba a mi cuerpo,
¡Oh, gran Dios! Cómo las recuerdo.
Caminé las calles de la ciudad de México,
la Alameda Central, su cine Regis y Bellas Artes,
su avenida San Juan de Letrán,
sus tranvías en Álvaro Obregón
y el cine México, el Paseo de la Reforma,
con su Ángel y su Diana Cazadora.
Todo en un instante, en octubre
los viví despierto.

Enrique Flores Amastal

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *