Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Si no puedo describirte con palabras
Si no puedo describirte con palabras,
explicarte mis días de tedio, de ausencias,
entonces recurriré a las imágenes,
tomaré fotos tuyas, las juntaré con las mías
y veré si así son como mi alma.
Quiero que sepas,
por esa necesidad de tenerte,
hay un vacío que me ataca,
vivo una falta de emociones,
momentos de muerte momentánea.
Lucho por volver a la vida
a sonreír ante el vuelo de una mariposa,
escuchar en canto de jilgueros,
y también oír en canto de tu cuerpo.
¿Por qué si tú ya eres ajena
mi pensamiento sigue en ti?
Ahora son momentos de reflexión,
sigo tu imagen en la televisión
y vuelvo a los años setenta.
Las redes sociales me dicen
que ves mis comentarios
pero no tengo respuestas,
aquellas que alivien la angustia
antes de la partida a casa.
Tomaré tus fotos, las juntaré con las mías
y veré si reflejan el alma.
I
Seguiré mis sueños,
Sólo en la ciudad,
viviendo en sus calles,
con ojos campesinos
y el choque de costumbres.
II
Nada más bello que tus 22 años,
sonriente al viento,
con el pelo enmarañado,
con tu caminar de reina,
y tus labios sensuales y tiernos.
Te entrego los fines de semana
Te entrego los fines de semana
mis ojos y mi risa infantil,
y guardo de ti tus caricias,
tus comidas hostiles,
tu sexo frío y distante.
Y así, mis sábanas te desean,
anhelan tus muslos
y tus piernas niñas
como el primer día.
Enrique Flores Amastal










