Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Crea lo imposible
No vuelvas si no traes
sueños bajo el brazo.
Lo ordinario está ahí
y solo los que sueñan
convierten lo cotidiano
en algo sobrehumano.
Como un moderno Pigmalión
sueña lo imposible,
esfuérzate en moldear a la mujer,
aquella que se atreva a vivir
soñando y será bella por siempre.
La naturaleza premia el esfuerzo,
día a día, abre un espacio-tiempo,
y consagra la necesidad
con una mujer extraordinaria,
resultado de lo imposible,
para descubrir bosques,
ríos y los colibríes.
Pasional
Así, esbelta, sensual,
labios húmedos, carnosos,
senos erguidos como dos
volcanes enhiestos, retadores.
Ojos brillantes, de fuego,
invita a las ocultas pasiones.
Rituales de vida y ascensos celestiales,
comunicaciones en silencio,
fluye el encanto en riachuelos
donde nomos y duendes
miran tus ojos y se bañan
y pintan con soles tus noches
de desvelo.
Nada igual en soledades
de arenas oceánicas,
pasos olvidados en playas lejanas,
sueños de pasión.
¿Cómo olvidar el beso
que ilumina el camino
al infierno? Labios de hierro.
Así no importa el dolor del olvido;
te doy el verso libre, pradera
con verdor de tus senos
que enloquecen a cualquiera.
Voy a vivir tu esencia
porque sí así no lo hiciera
moriría de cualquier manera.
Enrique Flores Amastal










