Enrique Flores Amastal Ciudad de México

Oleadas de recuerdos
A todos los lectores del Diario de Chiapas
y de esta Columna: Feliz Navidad y un año 2024
lleno de sueños
I
El tiempo es el eterno
acompañante de los humanos.
El tiempo se desdobla como papel de china
como se arma un papalote
y se vuela cuando hay viento.
II
Inútil detener los sueños,
al igual que la niebla, se desvanecen
y solo queda un recuerdo.
El tiempo, vivir errante,
soñar despierto,
es una sin razón, dicen los cuerdos.
Acumulan relojes y calendarios,
embrutece los sentidos,
pero el silencio es eterno, universal.
III
El abandono disfrazado de hogar
es semejante a la muerte
aunque parezca diferente.
IV
Ella morirá de alguna forma que no sé.
Y yo moriré un día, a una hora. No lo sé,
a lo mejor la muerte es sueño
y en esa casa hogar ¿habrá cariño?
No lo sé.
Quiero partir en un atardecer
para guardar en mis pupilas
ese grandioso anochecer.
Dejaré aquí todo lo pesado
lo que no sea necesario a mi nueva
condición,
solo mi esencia se irá conmigo.
V
Deja que la luz ilumine tu alma,
que fluya en su bondad,
florezca en tus ojos, bañe tu cuerpo,
deja que los amores furtivos
recuperen su lealtad,
y los amorosos se conviertan
en estatuas de sal.

Enrique Flores Amastal

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *