Roger Heli Díaz Guillén
Chiapa de Corzo, Chiapas
El Gobierno federal en funciones, ha marcado la prioridad de atención en cuatro ejes sustantivos como lo son: el Bienestar Social mediante la atención a la población vulnerable, infraestructura carretera, subsidios a bienes de consumo como el gas, luz eléctrica, gasolina, entre otros; seguido de los magnos proyectos como el Tren maya, el Transístmico, la refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles; seguido del ordenamiento de la Administración pública y sus organismos descentralizados y; el trabajo continuo en materia de reformas al marco jurídico de México, observando el interés de recuperar las paraestatales que subsidien la economía y sostenimiento del aparato de Estado y la administración pública.
Es positivo reconocer para mejorar, que se ha dejado de atender entre otros ejes de políticas públicas lo relacionado con la tierra, territorio, medio ambiente, patrimonio agrario y cultural de los pueblos y derechos humanos colectivos; destacando la no atención y exclusión de la sociedad civil a través de sus asociaciones y sociedades en la vida pública de México, ponderando de forma antidemocrática la atención personalizada de los ciudadanos en programas sociales, violentando el derecho humano de poder ser asistido y representado.
Hoy son tiempos de atenciones integrales donde todos y todas estemos considerados, para transitar de la inclusión política a la inclusión social y de la participación a la intervención social en todas sus expresiones individuales y colectivas, donde se prioricen indicadores antes citados, vinculados a la vida diaria de sectores sociales que constituyen en Chiapas una mayoría social y territorial como los pueblos indígenas y campesinos (más de 3,200 en Chiapas) y pueblos culturales e históricos.
La Transformación como concepto que se nos ha enquistado en 4 años, resulta hoy oportuno revalorar e identificar los indicadores vinculados a la vida de todos los ciudadanos en un territorio determinado, relacionados con su existencia humana y social, que identificamos como derechos humanos individuales y colectivos; que en política pública se relacionan con la cultura (educación, lengua, arte, religión, trabajo, salud, etc.) biodiversidad, tierra y territorio.
El nuevo gobierno para Chiapas del 2024, debe plantear un Proyecto de Transformación de la relación Pueblo y Gobierno, atendiendo con intervención social la identificación, inventario y declaratorias de los Patrimonios Culturales materiales, inmateriales y naturales, como propiedad colectiva de los pueblos indígenas, campesinos, agrarios, históricos y culturales; y atender el fortalecimiento de las normas internas del patrimonio cultural y biocultural que se ha sostenido por siglos en la tradición oral, usos y costumbres.
El cambio para la transformación que los ciudadanos esperamos, es que todos seamos parte de las decisiones y acciones que en la vida pública se atiendan, priorizando nuestro entorno y nuestras expresiones culturales, que deben ser protegidos y revalorados.










