EL IMPARCIAL / Cristian Elizalde
Si el supervolcán de Yellowstone despertara de su letargo, tal como nos hemos apoyado en las inteligencias artificiales, las consecuencias podrían ser catastróficas y cambiar radicalmente el destino de nuestro planeta.
En un impacto inmediato, la erupción del Yellowstone sería de una magnitud de 8 en la escala volcánica, liberando una gran cantidad de magma, cenizas y gases volcánicos. Asimismo, podría crear una caldera del tamaño de Mallorca, devastando una enorme área geográfica.
La liberación de cenizas cubriría gran parte de Estados Unidos y podría extenderse a nivel global, afectando de esta forma la calidad del aire, la agricultura y el transporte aéreo. Finalmente, La presencia de dióxido de carbono y otros gases en la atmósfera provocaría un enfriamiento global conocido como “invierno volcánico”.
A largo plazo, la erupción del Yellowstone tendría gran impacto en el cambio climático pues, por el bloqueo de la luz solar por las cenizas, podría llevar a un enfriamiento significativo del planeta.










