Agencias
El profesor Svante Pääbo, considerado como el líder histórico de la joven disciplina llamada Paleogenómica, fue seleccionado ayer como ganador del Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2022. Su sorpresa fue grande porque, a pesar de ser sueco, recibió en Alemania la llamada de la Asamblea Nobel, desde Estocolmo. Al ver la región desde la que le provenía el telefonema pensó que le buscaban para reclamar por algún problema doméstico generado en su casa de campo en Suecia.
“Creí que otra vez había roto algo mi podadora de pasto”, dijo en su primera entrevista telefónica, tras recibir el anuncio oficial del galardón que le fue conferido. Luego añadió que sus estudios han mostrado que otros grupos de humanos que desaparecieron, como el Homo de Neandertal y el Homo de denísova eran genéticamente muy parecidos al Homo sapiens actual, aunque su apariencia física era bastante distinta.
“Me pregunto si en la actualidad el racismo sería más tenue si esos grupos de humanos no se hubieran extinguido hace 40 mil años”, indicó Pääbo en sus primeras declaraciones desde Leipzig, Alemania.
La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska detalló en conferencia de prensa que el Premio Nobel de Medicina le fue otorgado a Svante Pääbo “por sus descubrimientos sobre los genomas de los homínidos extintos y la evolución humana”.
PIONERO EN
PALEOGENÓMICA
Svante Pääbo es considerado el líder histórico de la joven disciplina científica llamada Paleogenómica, que consiste en la recuperación y análisis de material genético de restos biológicos del pasado para obtener información directa, en el espacio y tiempo, del proceso evolutivo. En 1985, Svante Pääbo, publicó la primera recuperación de ADN de un resto humano, en concreto de una momia egipcia.
La Asamblea Nobel explicó que, a través de su investigación pionera, Svante Pääbo logró algo aparentemente imposible: secuenciar el genoma del neandertal, un pariente extinto de los humanos actuales.










