El Universal Online
Alberto Vital
Yuri López Kullins ha abierto una galería en la Ciudad de México (lo hizo hace ya trece años) y una sede en Madrid (hace nueve años).
Converso con ella acerca de las características de la galería, y empezamos por los respectivos entornos. La sede en México se encuentra sobre Insurgentes Sur, a unos pasos del Caminero, esto es, de la salida a Cuernavaca. Se ubica en un pequeño centro comercial con algún restaurante y cuenta con estacionamiento.
Esta última especificación no es irrelevante: la Ciudad de México exige desplazamientos muy largos y de hecho se compone de antiguas villas, ciudades e incluso reinos previos a la llegada de los españoles. Hoy tiene la demografía de un país en unos pocos miles de kilómetros cuadrados. El estacionamiento facilita el acceso oportuno a las diversas actividades que Yuri y sus magníficos equipos organizan a lo largo del año.
Si nos preguntáramos qué tan cerca del Centro se encuentra la sede, podríamos respondernos que el centro más próximo es Tlalpan, el cual conserva un cierto sabor originario, en parte de poblaciones milenarias, en parte de construcciones centenarias.
Dentro del arte contemporáneo, la galería busca “un rango medio” entre el arte conceptual, altamente abstracto, y un arte figurativo que jugaría entre las tradiciones centenarias y las aportaciones de las vanguardias.










