Izapa: Orgullo de Tuxtla Chico
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
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Por: Gerardo Pérez Rodríguez
Con el ego inflamado de orgullo, como todo tuxtlachiquense, apuntamos y destacamos en nuestra columna anterior que el sitio arqueológico denominado Izapa, uno de los más importantes y actualmente con mayor afluencia de turismo nacional e internacional, se localiza en tierras chiapanecas y concretamente dentro de nuestro municipio Tuxtla Chico; rubricando tal orgullo con la transcripción parcial y en lo sustantivo, de un decreto al respecto expedido por el ex Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Vicente Fox Quesada.
Pues bien, después de esta breve recapitulación, nos disponemos a referenciar un poco la substancia o motivo real de nuestro orgullo sepultado por la tierra varios siglos, entre lo verde de la selva y lo negro del olvido, después de que su origen o asentamiento sucediera allá por el año 1500 a.C., y el abandono de este sitio arqueológico se realizara hacia el año 1200 d. C.; que al decir de los conocedores es uno de los mayores asentamientos prehispánicos del sur del estado de Chiapas, así como de la costa del Pacífico y parte importante de Centroamérica durante el período preclásico.
En este sitio se encuentran vestigios a través de los cuales se identifican elementos que permiten deducir que fueron si no el origen, cuando menos una de las manifestaciones de mayor antigüedad que dieron a los pueblos que habitaron al sur de México, Guatemala y Honduras, unidad e identidad cultural.
Tan importantes e interesantes resultan sus vestigios arqueológicos, que se han reconocido en Izapa elementos y personajes narrados en el Popol Vuh, el libro sagrado de los Quichés de Guatemala, a través de las extraordinarias estelas y esculturas descubiertas en las excavaciones realizadas, sobre todo en la década de 1960.
La rica arqueología de Izapa, revelada principalmente en las excavaciones de la década mencionada, se manifiesta a través de los basamentos piramidales que se encuentran en distintos sitios de la zona, al igual que estelas, tronos y altares tallados en piedra, que muestran su importancia reconocida por las investigaciones nacionales e internacionales más avanzadas, además de dar entendimiento y explicación al proceso de desarrollo de las culturas antecesoras o contemporáneas como la Olmeca, y de los grupos y sociedades herederos de rasgos y características que dieron identidad a la cultura Maya.
Es tal la importancia de Izapa y las comunidades que habitaron la planicie costera del Soconusco, que sin su asentamiento resulta muy difícil o hasta imposible, entender y explicar el clásico Maya, porque las diferentes expresiones culturales halladas en las excavaciones en esta zona ponen de manifiesto el desarrollo de una cultura original y avanzada.
Con todo lo que hay de grandeza e importancia en esta zona arqueológica localizada dentro del territorio de Tuxtla Chico, Chiapas, qué más razón y motivó nos falta para exclamar con orgullo tuxtlachiquense: ¡IZAPA!










