Escritor AEPCH: Julio César Chamé Martínez

Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.

Edgar Colmenares Sol. [email protected]

Poeta Julio César Chamé Martínez, es originario de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Nace el 30 de abril de 1960, maestro en Ciencias de la Educación, actualmente supervisor de zona jubilado, docente y líder sindical de la Sección 40 del SNTE. Exintegrante del Comité Ejecutivo Nacional y representante del CEN en diferentes secciones del país.
Actualmente, es Presidente de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos A. C., e integrante de América Madre, filial Tuxtla Gutiérrez, así como miembro del Colegio de Escritores y Poetas del Sureste A. C., apasionado desde su juventud por la declamación y la poesía.
Participó activamente en la revista “Hojas al viento” así como múltiples antologías, ha musicalizado tres CD, en coordinación con el músico David Pichardo Bringas, el primero titulado “Quince Rosas en las manos de Sabines”, el segundo “Chiapas” y un tercero “Sedúceme”, en memoria a Blanca Margarita López Alegría.
Recientemente, su libro titulado “Corazón de maestro, corazón vivo, corazón de mujer”, fue presentado en la FIL Guadalajara.


POESIA A MI TECPATÁN
Región de Dios Mezcalapa de Historias lugar soñada por los Zoques diseñada en un bello despertar. Hombres de un alto linaje, cuna de hermosas doncellas como tu hermoso paisaje jamás te voy a olvidar. Tus hermosos cafetales y frondosos cacaotales circundan tus platanares invitándome a soñar. Eres tesoro escondido que da la mano al amigo, lugar por Dios bendecido y que me alienta a cantar. Encanto de pedernales, tu fauna es incalculable, cubierta de aguas termales que invitas a regresar. Por los puntos cardinales, das a tus hijos abrazos y arrullas con tu regazo pregonando bienestar. Las aguas del Totopak, alimentan tus cultivos de tus campos tan floridos paraíso al caminar. Por tus hermosas montañas se dispersan las marañas de aves cantoras del alma que te incitan a soñar. Un legado es tu convento bajo el azul de tu cielo que ilumina al Cerro Santo mi querido Tecpatán. Tu tierra enriquece a Chiapas y a la nación das fortuna como el águila en la tuna emblema de libertad. Sólo le pido al destino que ilumine mi camino y por lejos que me encuentre a ti poder regresar.

SABINAL, AMIGO MÍO
Río cubierto de galante historia tan rodeado de campos y arbustos, rimbombante, feliz tu memoria, talismán que a tu pueblo das frutos. Privilegio que Dios nos ha dado de observar tu beldad de corriente convidando tu aroma olvidado, un obsequio de paz al transeúnte. Acortar tu existencia presume todo aquel que tu paz contamina, violentar tu accionar en tu numen, más un ser superior te ilumina. Cuando fluye tu savia tranquila, sois refugio de abismal basura, y tu afluente perece y destila un quejido de muerte y ternura. Los crustáceos y peces se han ido cual manjar de tus hijos sustento, pero Tláloc te observa escondido y te colma de amor en tu aliento. Bien airado al ataque respondes al colmarte de amor un chubasco, sacramento del dolor que escondes tus albricias de aluvión arcaico. Cristalina tus aguas por siglos colmadora de sed de viajeros, si no toman tus hijos conciencia serás solo tesoro en la historia.

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