Víctor Hugo López Cancino
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Luis R. Gordillo [email protected]
Soy un soñador
Quizá con mis letras
profano la verdadera poesía.
Soy un soñador,
combino mi realidad
con la divertida fantasía,
mezclo las copas de vino
con la sangre apasionada.
Siembro en las nubes
la esperanza y el afecto,
amanezco de noche,
duermo en los días.
Tal vez no soy poeta
pero escribo y escribo,
pretendo desahogar mi espíritu,
gritar en el silencio
y deshilar mis sentimientos
convirtiéndolos en versos.
Fuiste, fui, fuimos
Fuiste aquello que surgió de las miradas,
rito, embrujo, sinergia, seducción.
Jugaste con ahínco y encontraste
el perfecto lugar para albergar tu deseo.
Fui el aliento que despertó pasiones,
galeón que navegó en el mar de tus caricias,
preparé el brebaje de lo impuro
y bebí de él hasta descifrarte en mi delirio.
Fuimos las ganas de descubrir el paraíso,
fuerza para derribar muros y romper cadenas.
Fuimos luz en umbríos bosques,
aunque no alcanzó el amor para la eternidad.
La noche
Oscura la noche que vigila
senderos de nostalgia y de añoranza,
con la luna de plata que ilumina
al búho que no duerme y sí descansa.
Radiantes las estrellas danzarinas
bailando con el cántico del viento,
oleadas de hermosas golondrinas
nutriendo de belleza el firmamento.
Imagen nocturna tan divina,
fachada de misterios y confianza,
amor que se desprende cual neblina,
zurcido de pasión y de esperanza.
A la Madre Teresa de Calculta
Dejaste huella en el niño desvalido,
con tus manos marcaste
la sien de la esperanza,
devoción, amor, respeto y sacrificio, inculcaste
para después, como pájaro blanco emigrar hacia lo lejos.
Misionera de la fe
¿Cómo es el mundo de los rectos?










