Julio Hernández Jiménez ‘El Caminante’
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Jorge Éver González Domínguez [email protected]
Un ángel olvidado
Un santo, cuando se olvida
es, moneda sin valor,
no promueve grandeza,
ni valor en el corazón.
Se desperdicia,
su razón de ser.
Todo es inútil, su actividad religiosa.
(Él, quiere llorar).
Solo queda
la esperanza,
y el motivo de mirar al cielo tres veces.
Un ángel, es un ángel
se recuerde o no.
En la soledad del corazón
o en la amistad de la luna.
Él, una estrella iluminada
que comparte todo.
Una gran rosa roja fresca
regalada en cada cumpleaños del alma…
…Un sol grandioso
que solo quiere reír,
alumbrar,
compartir la bondad
y su calor.
Nunca olvidar un ángel
en tu alma,
mucho menos
en el espíritu propio
que le pertenece.
Amor de árbol
¡Todavía recuerdo!
¡Cómo no me voy acordar!
¡Si era sublime! Un día como hoy, pero de ayer;
en aquel tiempo de dioses cuando todo parecía sonreír…
Bellos, amaneceres de los cantares,
bellos despertares de los altares.
Ermita hermosa; bellos rosales, canto a tu nombre, como a tu reino, cual principales.
Hermosos tiempos;
hermosos días, no eran triviales, eran bonitos,
como los campos, como rosales,
¡Bonito tiempo!… yo lo recuerdo, como a mi madre la madre mía…
¡Qué tiempo aquel! cuando en los brazos yo,
me dormía, mirando al cielo, mirando estrellas que no volvían.










