Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.

Jorge Éver González Domínguez [email protected]

El diagnóstico médico
(Fragmento)

Después de salir de sus respectivos trabajos, tres amigos se reunían el viernes por la tarde en la única cantina del pueblo, iniciaban tomando cerveza y al calor de las copas, terminaban tomando cualquier licor que encontraban, regresaban a sus casas el sábado por la mañana, muy ebrios. Después de llegar, se dormían hasta la tarde, se levantaban, tomaban algo de alimento y se volvían a reunir en la misma cantina para seguir con la parranda; regresaban el domingo en la mañana. Así, todos los fines de semana hacían el mismo recorrido con sus acostumbradas pachangas. Quiles, era el “chistoso” del grupo, contaba anécdotas ficticias y chistes improvisados; arrancaba risotadas y aplausos por sus ocurrencias. Baco, se sentía el más inteligente de los tres, corregía las conversaciones sin tener sustento de sus argumentos, así era él. Tarik, era el risueño, con facilidad se tronchaba de la risa.
De esa forma vivieron por más de diez años sus desbordadas vidas, sin una ilusión, sin una meta definida, como polvareda en el desierto y oscuridad en sus destinos. Eran responsables de proveer lo indispensable en sus hogares. Sin embargo, “tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe”, así pasó con la salud de Quiles; con los abusos desmedidos de alcohol, enfermó. Él, no quería ir al médico, siguió embriagándose como era su costumbre, hasta que enfermó, grave. Su esposa se preocupó y a la fuerza lo llevó a que lo atendiera el médico, después de algunos estudios de laboratorio le diagnosticaron cirrosis hepática. El médico le prohibió tajantemente que nunca más tomara alcohol, de lo contrario le causaría la muerte. Se asustó al saber su enfermedad, del diagnóstico y de las recomendaciones.
Cuando les platicó de su grave enfermedad a sus amigos, estos, al saber la salud y condición en la que se encontraba, lo tomaron a la ligera e hicieron diferentes comentarios:
Baco, le dijo: —¡no aguantas nada! o es puro cuento tu enfermedad, o tu organismo tiene bajas las defensas, debes alimentarte mejor para que no te enfermes, mírame, estoy super sano; el organismo es como un motor con diferentes funciones, igual que un auto, debes de darle “mantenimiento” para que su desempeño sea óptimo, tú lo debes de saber como buen mecánico que eres. Observa a Tarik, su terapia es el trabajo en la oficina, atendiendo a las personas, nunca se enferma.
Tarik, se rio: —jajaja eres el más mandilón de los tres, ¡vive la vida! ¡sé positivo! ¡no te desanimes! no te va a pasar nada, la vida sigue, —le dijo.
La esposa de Baco, se preocupó al ver la situación en la que se encontraba Quiles. No quería que su esposo corriera con la misma suerte de su amigo. La zozobra la llevó a consultar al médico del pueblo, para que le diera algún medicamento y dejara de tomar..

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