Autor Invitado: Amauri Ramírez Sánchez
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Jorge Éver González Domínguez [email protected]
El nostálgico silbar del viejo
El suelo quema en todo su esplendor,
el cielo arde en su albor, qué grande es el obrero
disfrutar de su única pasión labrar las tierras con amor
Es el gran varón noble y humilde peón, con los años un poco de más
el del altivo porte al hablar si, el de buena voluntad
Es el viejo de los mil amores, el del mundo de los aconsejadores
con sombrero de lado y pantalón arremangado es el gran hombre honrado.
Melancólicas son tus arrugas que decoran tu vanidad
tus cabellos suaves y blanqueados hacen un gurú prodigioso en tu ímpetu trinar
Avanzando con firmeza y con tesón inmarcesible señorón
como cangrejo y con un gran bastón camina todos los días al desapacible lugar de cajón.
Se escucha la música en el antiguo bar la marimba orquesta retumbando en la calle principal quedito bailan, danzones sin parar.
Jactancioso se le escucha su silbar al pasar monótonas melodías que unísonos y queditos suenan más y más. ¡Farolito, Amorcito corazón y Renunciación! son su adoración.
Surcando la parcela te veo en aquel promontorio agostado de la ciudad
con sueños y esperanzas germinadas eres sudar y sudar
Ímprobo de la vida lucha incansablemente al trabajar
privado en las faenas de su libertad recorre al desnudo el matorral.
Grandes y benévolas son las fuerzas del viejo
erradicando epidemias, sacrificios y enfermedad
creciendo inefablemente la ilusión de triunfar convirtiendo a sus hijos en todo un profesional.
Es el viejo de las mil batallas elegante musulmán avanzando sin piedad
3:28 de la tarde has culminado tu jornada laboral…










