Paty Villalba
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Jorge Éver González Domínguez [email protected]
ANTES DE QUE SEA
DEMASIADO TARDE
Antes de que sea demasiado tarde, te escribo esta misiva. Por si mañana no despierto, ya que día a día siento que se me va la vida, que poco a poco se va mermando mi existencia.
Sí mi amor, cada día que pasa, siento que se me está apagando la luz, esta diabetes, llamada de muerte lenta, está consumiendo mis entrañas y cada instante que pasa me siento empeorar.
Por eso, antes de que sea demasiado tarde, quiero decirte cuan dichosa he sido contigo, lo cobijada que en tus brazos me he sentido.
Me pasé la vida pensando e imaginando que sería eterna, pero hoy me doy cuenta de que estaba equivocada y que debí aprovechar cada segundo de mi vida, de nuestra vida juntos, debí disfrutar cada pequeña cosa que vivíamos, cada gesto tuyo y cada instante de la vida, cada momento que te amé y me amaste.
Por si mañana ya no estoy y no puedo decírtelo, te escribo estas letras: gracias, muchas gracias, por estar siempre a mi lado a pesar de todo, a pesar de mi terrible enfermedad, te esforzabas por hacerme feliz y que fueran más llevaderas mis dolencias y complicaciones. Valoro tu entereza, tu fortaleza y tu entrega.
Por eso, antes de que sea demasiado tarde, por todas esas cosas, si mañana no puedo decírtelo, recuerda que te amo y que siempre serás mi amor eterno.
EL ALFARERO
Todas las mañanas mirando al cielo
el alfarero pide a dios bendiga sus manos
para poder crear y transformar el barro.
Sus manos moldean artesanías maravillosas
que con amor crea bellezas, elaboradas
con el alma, el corazón y con la bendición de Dios.
CARITAS QUE AFLIGEN
Los rayos del sol queman sus pieles.
Minuto tras minuto
caminan entre los vehículos
con caras afligidas, pálidas y sufridas.
Al ponerse la luz roja
hora tras hora,
piden, venden, suplican.
¡Oh dios! es tan lastimero ver sus rostros,
su cansancio, su fastidio,
pero lo prefieren,
porque no desean causar daño para comer.
No desean lastimar
para subsistir.
prefieren sentir
los candentes rayos del sol,
aunque les quemen la piel.










