Ana Karen Reyes Martínez

Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.

Jorge Éver González Domínguez [email protected]

LOS OJOS DE MI ALMA
En ese momento en que me vi,
Con los ojos más puros de mi alma,
Me amé, fui transparente,
Miré la grandeza que llevo en mi interior,
Ese brillo único y especial.

Dejé florecer ese hermoso jardín que hay dentro de mí,
Permití que esa luz creciera haciendo de lo imposible lo posible,
Observé mi alrededor y aprecié los detalles,
Esos detalles tan hermosos que la vida puso frente a mí,
Solo tuve que aprender a mirarlos con los ojos del alma.

TU AUSENCIA
Quisiera verte de nuevo tan solo por un instante,
No debería querer verte, no de la manera en que te fuiste,
No sabiendo que de ti siempre me apartaste.

Más sabes que he pensado ahora que partiste,
Que mi dolencia por no poder amarte,
Es un grito agudo de dolor en mi alma,
Que me resuena en la consciencia de un hermoso pasado
Y es también un deseo amoroso de mi mente.

Dime qué hago con este sentimiento que conservo de ti,
Si al menos pudiera decírtelo, confesártelo,
Quizá si el tiempo jamás hubiera transcurrido,
Ahorita estuvieras aquí al lado mío.

LA DESPEDIDA
Hoy la vida separó nuestros caminos,
Obligando a caminar por otros senderos,
Hoy la vida separó nuestros recuerdos,
Ignorando con crueldad cuánto te quiero.

Cuando las hojas del árbol de la vida,
Con el tiempo se vayan marchitando,
Recuerda que habrá un pensamiento,
Ese que jamás te olvida, ese que te cuida,
Y un corazón que siempre te estará adorando.

Si en el transcurrir de nuestra vida,
Por caprichos o desafíos del destino,
No logramos encontrarnos, recuerda,
Más allá del tiempo y la distancia,
Yo siempre te seguiré esperando.

MI PRINCESA
Eres la flor más bella de mi jardín,
Te regué con amor, felicidad y sabiduría,
Desde el primer momento en que floreciste.

Has iluminado los días y las noches,
Con tu alegría, con tu reluciente sonrisa.
Te has convertido en la luz de mi camino,
En esa mano suave que toca el corazón.

Eres y por siempre serás mi gran amor,
Ese tierno cariñito que me abriga,
Que me alza y me hace sentir,
Lo persona más afortunada del mundo,
Por el simple hecho de tu existir.

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