Hernán León Velasco
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Jorge Éver González Domínguez [email protected]
Visita a Dresden
En febrero de 1945, doce semanas antes de la capitulación de la Alemania Nazi, Dresden fue objeto de una serie de bombardeos que desencadenaron una tormenta ígnea, reduciendo a escombros su centro histórico. Las víctimas fueron aproximadamente 250,000 personas.
Las partes no destruidas del barrio Neustadt se salvaron de la demolición tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la Reunificación alemana; la ciudad pasó a ser parte de la RFA.
En esta época fueron derribados edificios antiguos y muchos fueron reconstruidos, a no ser de otros donde los vecinos no permitieron dicha reconstrucción como una lección a la humanidad de lo que aconteció.
De tal manera que, cuando uno transita por el centro Histórico de Dresden, se puede percibir el fragor de la batalla en los escombros. Las paredes todavía permanecen retando al tiempo.
Diez médicos fuimos becados para acudir a un curso de cirugía Láser en Florencia, Italia, tres de ellos chiapanecos: el Dr. Martín Ralda, Oncólogo, el Dr. Edilberto García, Cirujano Plástico y yo, que al coincidir con un Congreso Mundial de Tecnología en la ciudad de Dusseldorf, recorrimos 611 km por tren a la legendaria ciudad de Dresden, para visitar la tierra de Schiller -autor de la Oda de la alegría- actualmente Himno de la Unión Europea.
Así llegamos a Dresden una fría mañana donde reinaba el silencio, sobre todo con el aspecto de las paredes derrumbadas como fieles testigos de la guerra. Uno podía sentir el eco de la nostalgia en el polvo del siglo.
A pesar del aire de tragedia que se percibía, sucedió un hecho especial: estaba en una de las calles céntricas cuando volaron hacia mí unas aves que buscaban compartir el pedazo de pan que sostenía en mi mano derecha. Con asombro quedé inmóvil ante el suceso, mientras otros turistas filmaban el momento mis amigos trataron de acercarse causando que las aves de inmediato emprendieran el vuelo, para de nuevo regresar cuando ellos volvían a poner distancia a mi persona.
Este acontecimiento fue vital para que a Dresden lo lleve por siempre en la memoria, sobre todo como señal y lección de la guerra donde la paradoja fue contundente, pues entre los edificios derrumbados apareció de pronto la ternura de unas aves que buscaban el pan.
7 septiembre del 2000.










