Lupita Gómez
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Jorge Éver González Domínguez [email protected]
El Príncipe y La Luna
Érase una vez un príncipe que le gustaba platicar con la luna desde su ventana, todas las noches. Un día, la Luna le dijo al príncipe que bajara al río para que la viera más cerca y la pudiera tocar. El príncipe, que era tan obediente con sus padres, no quiso hacerlo porque no salía de noche, a ellos no les gustaba que saliera a la oscuridad porque siempre existía peligro de que alguien le hiciera daño o algún animal lo atacara. La luna insistió, insistió, insistió, hasta que lo convenció. El príncipe bajó una de las noches a la laguna, ahí pudo ver de cerca aquella hermosa y gran Luna, la vio tan bella que la quiso tocar y se acercó más y más al agua para poder sentirla, pero como no lograba tocarla se metía más y más hasta quedar completamente mojado. Al salir de la laguna se resbaló y se lastimó la rodilla; eso le molestó tanto al pequeño príncipe, regresó al castillo mojado y lastimado. Prometió desde ese día, nunca desobedecer a sus padres.
Los perritos
Érase una vez dos perritos labradores que iban a jugar al bosque, ahí se encontraron con un osito y les dijo que los invitaba a jugar a orillas de un largo río, lleno de árboles. Los tres se fueron felices y jugaron hasta el atardecer, pero al intentar regresar a casa, vieron que ya había oscurecido y corrieron por las veredas. El osito cayó en un agujero, los perritos buscaron cómo sacarlo, pero no lo consiguieron, pues su amigo osito pesaba mucho. Los perritos decidieron llamar a todos los animales del bosque para que auxiliaran. Así fue, todo aquel que pasaba, ayudaba: don conejo, la señora zorra gris, don zorro gris, don lince, doña ardilla, don ciervo, el señor tapir y hasta un joven halcón. Entre todos ayudaron al osito, quien salió muy asustado y llorando. La señora osa, mamá del pequeño osito, llegó corriendo ya que le avisaron del incidente, agradeció a todos por su ayuda y lo llevó a casa.











3 respuestas
No me gustó, no es fluido.
No me gustó, no es fluido.
En este sexenio en México ¿quién vive en un Castillo? La familia López Müller, ah ! Ya sé quien es el principe del cuento.
¡Ayudemos a México! No votes por López.
Saludos.