El Informador
Fernanda Plascencia García
Mientras Joël Lapointe organizaba una acampada en la región de Côte-Nord, Quebec (Canadá), usando Google Maps, descubrió una formación inusual que llamó su atención. Lo que en un principio parecía una simple curiosidad geográfica, pronto despertó el interés de la ciencia: podría tratarse del cráter dejado por un antiguo meteorito. La estructura, de unos 15 kilómetros de diámetro, destaca por su forma peculiar y se encuentra alrededor del lago Marsal, a unos 100 kilómetros al norte de Magpie.
Un ojo agudo y una estructura sospechosa
Intrigado tras notar un anillo de pequeñas montañas alrededor del lago, Lapointe, contactó a Pierre Rochette, geofísico del Centre de recherche en géosciences de l’environnement (CEREGE) en Francia, para investigar más sobre esta peculiaridad geográfica. Rochette y su equipo, al examinar más de cerca el terreno y las muestras del sitio, se encontraron con indicios de silicatos, abundante magnetita, sulfuros y circones, elementos que son típicos de rocas afectadas por las altas temperaturas de impactos de meteoritos.
“Si nos fijamos en la topografía, es muy probable que se deba a un impacto”, declaró Rochette al canal de noticias canadiense CBC.
El análisis preliminar y la erosión del terreno sugieren que el impacto podría haber ocurrido entre 450 y 38 millones de años atrás. Mientras los análisis son alentadores, el equipo de Rochette considera que aún no son concluyentes, pero el sitio tiene el potencial de convertirse en el undécimo cráter de impacto confirmado en Quebec.










