Krzysztof Sliwa / Barranquilla, Atlántico, Colombia
(Primera de dos entregas)
El distinguido investigador Gervasio di Cesare, autor del excelente libro Historia y genealogía de los Lazarraga (Bilbao, 2013), miembro de la Asociación de Cervantistas de Sevilla y de la Sociedad de Cervantistas de Esquivias, descubrió tres nuevos documentos, localizados en el Archivo General de Simancas en Valladolid, sobre la estancia de Miguel de Cervantes Saavedra en las localidades cordobesas de Baena y Santaella.
Según el experto argentino Gervasio Di Cesare, radicado en Málaga, en dichos testimonios originales aparece el Manco de Lepanto como comisario de abastos, llevando a cabo el «acopio de aceite, cebada y trigo y otras provisiones para la Armada Invencible».
Por lo que atañe al dato auténtico de Baena -donde se cultiva aceite de oliva de excelente calidad- este fue elaborado el 15 de mayo de 1592 y registra el pago efectuado a cinco vecinos por 25 fanegas de trigo que les había decomisado Miguel.
En cuanto al testimonio fiable de Santaella -ciudad que se destaca, inter alia, por la producción de cereal, junto con el olivo, garbanzos, girasol y ajos- este se localiza dentro de una carta redactada el 3 de abril de 1592 por el proveedor Pedro de Isunza y dirigida a Felipe II, donde se queja a «Friedensfürst» del corregidor de Córdoba, que había sacado 300 fanegas de trigo que tenían almacenados en Santaella los comisarios Diego de Ruy Sáenz y Miguel de Cervantes Saavedra. Hay que resaltar que la base de datos del Archivo General de Simancas, comprende dentro de estos documentos una certificación de Miguel de Cervantes con su firma.
También, el especialista en documentación Gervasio Di Cesare, divulga otros ocho documentos hallados en la base de datos de dicho Archivo sobre el glorioso Manco, cuyo contenido es inédito y nunca había sido mencionado ni publicado por los investigadores cervantinos. De igual manera, Di Cesare ha recopilado información sobre el paso de Cervantes por Carmona y Teba, en Málaga, y sobre el ingrato trabajo que tenía Miguel y sus compañeros, administrado por Pedro de Isunza, proveedor general de las galeras de España.
Di Cesare confiesa que «en un primer momento, no pensé que fueran documentos inéditos, di por hecho que ya estarían publicados, dentro de la extensa lista de documentos cervantinos del susodicho Archivo, que alberga más 12 kilómetros de estanterías de documentos». No obstante, meses más tarde, al comprobar que no aparecían en el libro de documentos cervantinos, «el profesor Krzysztof Sliwa, el mayor experto en la documentación cervantina, me confirmó que eran inéditos» (Lourdes Chaparro, “Un investigador encuentra pruebas documentales del paso de Cervantes como comisario de abastos por Baena y Santaella”, «Diario de Córdoba»).
Habría que decir también que gracias a la ejemplar colaboración del meritorio investigador Di Cesare, sabemos por primera vez que los habitantes de Baena y Santaella tuvieron el gran honor de hospedar al Rey de la literatura española. Sin embargo, antes de terminar, recalco que Baena y Santaella fueron nombrados en el documento del 16 de noviembre de 1591 en Puerto de Santa María, donde Pedro de Isunza trasladó una comisión a Miguel de Cervantes Saavedra y Ruy Sáenz, para sacar y comprar 60,000 fanegas de trigo, garbanzo y habas. Entre los lugares que aparecen en dicho documento figuran, sirva de ejemplo:
«Vbeda, e Baeça y Andújar, La Guardia, Pegalaxar, el Marmolejo, Canbil, Guelma, Albanchez, Bedmar, Torres, Jódar, Menxíbar, Xabalquinto, Linares, Bilches, Ybros, Santesteban del Puerto, La Moraleda, Solera, Cabra, Baylén, Caçalilla, Villanueva de Andújar, La Higuera de Andújar, Arjona, Porcuna, Arjonilla, Lopera, Torredonximeno, Torrecanpo, Jamilena, Martos, Balencuela, Santiago, La Higuera de Martos, el Billardonpardo, Bexixar, Lopión, El Canpillo, El Mármol, Rrus, Canena, Latorre Peroxil, Ysnatorafe e Billanueba del Arçobispo, Las Nauas, Villacarrillo, La Manchuela…
Continuará.










