Mujer, monja, poeta, apodada Fénix de América, espíritu libre en un siglo dominado por los hombres e hija del volcán por nacer cerca del Popocatépetl, es sor Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana. Pedro J. Fernández rescata la voz íntima y rebelde de esta notable personalidad a través de una narración envolvente y profundamente emocional, donde conoceremos no solo los hechos históricos sino los pensamientos, pasiones y dolores de esta brillante mujer.
Desde el convento de San Jerónimo en la Ciudad de México, en el año 1695, sor Juana escribe sus memorias antes de dar sus últimos suspiros. Nos cuenta su infancia en San Miguel Nepantla y Amecameca en el Estado de México y cómo fue que, a la corta edad de 4 años, aprendió a leer y escribir. Su genio destacó desde pequeña cuando ganó un premio por escribir un poema al santísimo sacramento.
Sor Juana Inés de Asbaje relata su llegada a la ciudad de México y su entrañable amistad con la Virreina Leonor de Carreto, quien la apoyó para ampliar su conocimiento con más libros y la invitó a participar en las tertulias con eruditos de la ciudad. Sin embargo, para el padre Antonio Núñez de Miranda, era mal visto que una mujer perdiera el tiempo de esa manera y al ver que no tenía planes de casarse le sugirió entrar a una orden religiosa. Primero entró a la orden de las Carmelitas descalzas, pero era tan rigurosa que se mudó y entró al convento de San Jerónimo. En este último tuvo la oportunidad de estudiar, escribir y tocar instrumentos musicales.

En 1680, la Virreina María Luisa Manrique ayudó a sor Juana a seguirse preparando. En esa época escribió poesía, teatro y ensayos sin parar. Además, se adentró en la ciencia, en temas astronómicos y meteorológicos. Más adelante se metió en líos con los arzobispos, por dar su opinión a un sermón de un predicador jesuita y por defender el derecho de las mujeres a la educación. Ante las presiones eclesiásticas, renunció a la escritura y se dedicó exclusivamente a la vida religiosa.
Yo, Sor Juana. Mujer volcán es una novela que continúa la serie de personajes de Pedro J. Fernández de la historia de México y es una oportunidad para conocer una mente brillante que desafió los límites impuestos a las mujeres en el siglo XVII. Sor Juana no solo fue una de las escritoras más importantes de su época, dejó un legado de valentía intelectual, de lucha por el conocimiento, de defensa por los derechos de las mujeres para poder estudiar. ¿Su pecado? Pensar, leer, escribir y desear conocimiento en un mundo que se lo negaba a las mujeres.
Pedro J Fernández
(Delaware, 1986). Es ingeniero, sommelier y tarotista. Ha publicado novelas y textos para público adulto e infantil, en las que humaniza a los personajes de la historia de México. Entre sus publicaciones se encuentra Yo, Díaz; Iturbide, el otro padre de la patria; Morir de pie, última confesión de Emiliano Zapata; Soy Malintzin; Maximiliano, memorias secretas del emperador mexicano y Yo, Sor Juana. Mujer volcán, varias de las cuales se convirtieron en éxitos editoriales. Es creador de la cuenta @DonPorfirioDiaz, que se enfoca en la divulgación histórica y la sátira en redes sociales. También es cocreador (junto con su esposo, el sommelier Andoni Vales) del proyecto Cenas con historia, que fusiona la historia de México y el mundo con la gastronomía y el vino.










